En 1726, el papa Benedicto XIII extendió oficialmente el culto a la Bienaventurada Virgen María del Monte Carmelo, que en España y en territorio Americano y Filipino, se denominó Bienaventurada Virgen del Carmen o Nuestra Señora del Carmen, tal cual la denominación aceptada por la Santa Sede, y su fiesta se celebra el 16 de julio. Luego de las reformadas organizadas por Santa Teresa de Jesús (o de Ávila) y San Juan de la Cruz, en 1586 se creó el escudo de la Orden del Carmen: El Monte Carmelo con la cruz de Cristo en su cima, a cada lado de la cruz se notan dos estrellas marrones y en el centro del Monte Carmelo una estrella blanca, simbolizando la Virgen María.