La Policía de la Ciudad de Buenos Aires desbarató una organización criminal dedicada a comercializar y distribuir productos alimenticios severamente adulterados. Durante el megaoperativo "Carne Blanca", las fuerzas de seguridad detuvieron a ocho personas y lograron decomisar más de 15 toneladas de mercadería impregnada con cocaína.
La investigación comenzó de manera fortuita en el barrio porteño de Balvanera. Efectivos de la División Investigaciones detectaron un Renault Kangoo que obstruía la vía pública en el cruce de la avenida Rivadavia y Catamarca, mientras descargaba grandes cajas.
El conductor aseguró que trasladaba alimentos desde Liniers hacia un hotel de la zona. Sin embargo, las dudas de los oficiales motivaron la apertura de uno de los paquetes y hallaron una sustancia blanca que dio positivo para cocaína.
En ese primer control se incautaron 62 kilos de alimentos contaminados repartidos en 11 bultos, que iban a ser despachados en un micro de larga distancia hacia la ciudad rionegrina de Cipolletti.
Tras el descubrimiento inicial, el juez Sebastián Ramos ordenó un allanamiento en un predio ubicado en el barrio de Liniers. El mismo funcionaba como centro de acopio y logística, compuesto por dos locales al frente, cinco depósitos y seis viviendas en la parte trasera.
Los investigadores descubrieron 301 bultos de mercadería impregnada con cocaína, alcanzando un peso total de 15 mil 200 kilos.
El modus operandi de la banda consistía en traer los alimentos ya contaminados desde Bolivia hasta Liniers, vía camiones, donde se empaquetaban para luego ser llevados a Once y despachados hacia el sur.
Lo secuestrado incluyen fideos, enlatados, snacks, papas disecadas, frutos secos, fécula, carbón, carne envasada y queso tipo casero. Toda la mercancía atravesó las principales rutas del norte argentino.