La fe jujeña vuelve a llenar las calles de Tumbaya este Domingo de Ramos, y El Tribuno de Jujuy estará allí para transmitirlo en vivo como nunca antes. A partir de las 15, el streaming del diario comenzará su programación especial con la misa y la bendición de ramos en el pueblo. Una rato más tarde, a las 16:30, se emitirá la segunda eucaristía.
El momento más esperado llegará a las 19:30, cuando se transmita en vivo la llegada de la Virgen de Copacabana de Punta Corral a Tumbaya, en medio de una multitudinaria celebración que incluye fieles, bandas de sikuris y visitantes de toda la región.
La cobertura se destaca por su calidad técnica: cámaras de alta definición, imágenes exclusivas captadas desde el aire, entrevistas en el lugar y todos los detalles de la jornada estarán disponibles en YouTube, Instagram, Facebook y el sitio web www.eltribuno.com. Además, la transmisión podrá seguirse por FM Sol 100.1 y Jujuy FM 101.7.
“Un domingo para sentir, agradecer y compartir”, resume el espíritu de una cobertura que busca acercar a toda la comunidad una de las expresiones de fe más conmovedoras de la provincia.
La historia de la Virgen de Copacabana de Punta Corral
Punta Corral es el centro de un culto secular donde se venera la imagen de la Virgen de Copacabana, este lugar está ubicado en el departamento de Tumbaya a una distancia de 45 km de San Salvador de Jujuy. Se caracteriza por ser ventoso y con un clima bastante frío -especialmente por las noches- pero que se convierte en mágico por la fe de los peregrinos. Las honras a la Santa Virgen de Copacabana, constituyen la expresión de fe más importante y simbólica en la Quebrada de Humahuaca; para llegar hasta el lugar donde hizo su primera aparición, existen múltiples caminos: -Tumbaya: se asciende desde el pueblo para luego cruzar el río Grande e ingresar por la profunda quebrada del río, donde el sendero se encuentra bien demarcado. Tunalito: en este trayecto el paisaje es bellísimo desde lo alto de las montañas, luego de sortear la famosa espiral, se puede observar a lo lejos Purmamarca y la majestuosidad del cerro Chañi, requiere de mucha exigencia física. -Tilcara: quizás es el camino más tranquilo en cuanto a peregrinos se refiere, el trayecto comienza cruzando el río Huasamayo, con dirección a la garganta del diablo
El relato de la aparición de la Virgen
Este relato fue encontrado en una especie de cuaderno, un libro donde se encuentran memorias y anotaciones de don Roque Jacinto Torres (primer esclavo) de la Virgen. Allí narra que en julio de 1835, a don Pablo Méndez, que se encontraba pastando sus ovejas se le apareció una señora blanca de cabellera reluciente que le hablo con afable majestad, que le dijo que volviera al día siguiente para buscarla. Para no extraviar el lugar, amojonó el sitio con piedras y se marchó. Cuando volvió al día siguiente, sólo halló una piedrita que en algo, se parecía a la imagen de la Virgen de Copacabana. El pastor tomó la piedra entre sus manos y partió hacia Tumbaya con la preciada carga. Al llegar a la iglesia del lugar mostró la piedra al acerdote y este le pidió que la dejara a su cuidado. Al día siguiente la piedra había desaparecido, y al salir en su búsqueda, nuevamente fue hallada en el lugar de su primera aparición. Los lugareños, que ya estaban al tanto de la historia, consideraron evidente que allí quería quedarse y levantaron una capillita que el tiempo desmoronó. El templo fue reconstruido por Don Jacinto Torres, un creyente que había recobrado su salud gracias a la santa madre, tan conocida y venerada en el altiplano. El 21 de marzo del año 1889 se pone el primer cimiento de la Capilla para rendir honor a Dios y honrar a la Santísima Virgen de Copacabana. Desde entonces la imagen de la Virgen baja a Tumbaya, costumbre que se mantiene hasta 1917. Más tarde, y hasta el año 1967, la Virgen bajaba por Tilcara y peregrinaba por Tumbaya, desde donde subía a Punta Corral, a su santuario, gracias a un convenio que habían realizado ambos pueblos.
En 1970 comenzaron algunas dificultades entre las comunidades de Tumbaya y Tilcara. Desde ese momento, el esclavo D. Méndez dispuso que la imagen de la Virgen baje solamente a Tumbaya. Todos los años, el Domingo de Ramos, la Virgen llega a Tumbaya desde su Santuario de Punta Corral, constituyendo uno de los movimientos cristianos más importantes del noroeste argentino.