A viva voz para ir completando los colectivos especiales a Tumbaya y Tunalito, en la tarde de ayer se ordenaba el flujo de peregrinos en la terminal capitalina. El Tribuno de Jujuy obtuvo el testimonio de jóvenes que por primera vez ascendían al Santuario de la Mamita del Cerro. Es un gran aliciente en el Año Juvenil y Vocacional y siendo el lema de la peregrinación "Jóvenes, con María, seamos artesanos de la paz".
Santiago Carrizo, de 18 años, estudia en la Escuela Técnica Nº 2 y está disfrutando de su último año en la Secundaria. "Es la primera vez que subo, tenía ganas de venir hace años y no podía, no se daba así que ahora justo se me dio y voy a visitar a la Mamita del Cerro", expresó. Y agregó que "voy más que nada a dar gracias a la Virgencita por todo lo que le da a mi familia y a mí". Eligió Tumbaya junto a un amigo de su papá y dijo que "siento que va a ser una linda experiencia y trataré de disfrutarla con fe". Estaba evaluando si quedarse hasta mañana para participar de la misa de los jóvenes.
Mientras que Rubén Eduardo Reyes, de 20 años, es de Palpalá y también es su primer ascenso. "Me invitaron y dije ´hay que intentarlo, hay que probar, soy joven´", comentó sobre cómo surgió la iniciativa. "Estoy en la capilla del barrio Savio, saludo a los chicos, ahí conocí la devoción a la Virgen, me cuida en los malos momentos", acotó. Y si bien prefirió guardar para sí las intenciones que le lleva, indicó que "agradezco la salud, la buena suerte y los malos momentos que nos hace pasar para aprender".
Noelia de El Carmen hizo el recorrido varias veces hasta la mitad, junto a sus padres, pero ahora "me iba a animar a subir hasta arriba, es mi primera vez". Y compartió que "más que pedir es agradecer por todo lo que nos da, porque nos bendiga y porque este año sea bueno".
El viaje cuesta $7.000 a Tumbaya y $8.000 a Tunalito, partiendo de la terminal. (Eugenia Sueldo)
Pulseras para niños
El Ministerio de Desarrollo Humano desplegó un operativo integral. Se implementó el sistema de pulseras identificatorias para niñas, niños, adolescentes, personas mayores y personas con discapacidad, como una herramienta clave para la prevención de extravíos y la rápida intervención ante cualquier situación que lo requiera. En paralelo se acompañó a las bandas de sikuris inscriptas en la Secretaría de Cultura mediante la provisión de insumos, fortaleciendo una de las expresiones culturales más representativas de esta celebración.