Cuando le preguntaban en su infancia sobre lo que quería ser de grande, ella dijo: turista. Y cumpliendo ese sueño, hoy se conecta con aquel deseo que la vida le fue mostrando paso a paso.
Su presente la encuentra en Berlín, la capital de Alemania, que eligió como hogar para su familia desde hace diecisiete años donde cultiva la esencia como jujeña en tierra europea.
Seguir su sueño de salir al mundo, implicó vivir la nostalgia de una manera muy especial. "Dejar el lugar donde uno nació, es dejar los olores, los sabores y los amores y esto genera que los sentimientos se movilicen", expresó Agustina Navarro, quien describió que a la distancia, tener encuentros con amigos que hacen música y bailar su arte, es revitalizador para el alma.
El intercambio de energías con sus pares fue fructífero. Así, se fue adaptando a la nueva idiosincrasia sin dejar que el tiempo borre sus recuerdos de Jujuy. Entonces le llegó el momento de establecerse y de ser una madre abocada a sus hijos, a la vez, de ser testigo de su crecimiento.
"Ellos entraron a la escuela y yo volví a tener el deseo de reencontrarme internamente. Viajamos a Jujuy, a principios de 2025 y como enero en Jujuy es un mes fantástico, con el encuentro de copleros y actividades que forman el pre carnaval, para mí fue muy lindo. Fui a un concierto de Miguel Vilca y esto fue un punto importante para mí", indicó "Pacha Agus" como es conocida en el ámbito cultural y quien anhelaba mirar de nuevo el río Xibi Xibi, porque antes vivía en las torres de la calle Jorge Newbery; previo a que -tomando la metáfora del río- su vida siga su curso hacia otro lugar en el mundo, elegido para su evolución.
"Cuando fui al recital de Miguel Vilca percibí el espíritu de compartir música y con la danza sentí una conexión estrecha, como las que yo viví en las primeras épocas en los encuentros en Berlín, fue hermoso revivir todo eso pero en mi propio lugar", reveló la también bailarina de danzas folclóricas.
Cargada de todo el bagaje de su tierra y reforzando raíces, decidió volver a su hogar en Alemania con el deseo de realizar propuestas similares, a través de la peña Carnaval que se concretará el 1 de marzo en Begegnungsstátte Falkensteinstr.
Los motores de la realización de esta actividad fueron concretar momentos de alegría por los que se atraviesa siendo jujeño junto al anhelo de compartirlos con otras personas que no conocen la festividad.
"Trataré de ambientar con serpentina, guirnaldas, expondremos fotos del carnaval jujeño, habrá empanadas y alfajores porque la idea es visualizar otros proyectos relacionados con la cultura andina y argentina", reveló Navarro acerca de este espacio abierto que pretende ser puente de conexiones.
Estudió pedagogía Waldorf pero en su actualidad, trabaja en la expresión cultural autóctona, se anima a tomar clases para enseñar folclore a través de talleres de folclore andino con docentes de Humahuaca y de Buenos Aires.
"Me quiero abocar a las danzas jujeñas como bailecito, carnavalito y cueca", aseguró Navarro quien ideó cuatro años atrás la iniciativa que este año verá la luz en taller de tinkus y en la música del dúo Cruz Ábalos, Martín Ruíz Campos y Wayra Puka con ronda y guitarreada.
"Yo voy a dar un taller de carnavalito para ir ambientando el lugar con la danza típica", anticipó quien junto a su esposo viaja permanentemente a diferentes países, entre ellos, Suiza, Japón, Canadá y Noruega.
"Creo que llegar con una carga cultural, con carnaval, con danzas folclóricas jujeñas, el querer revivirlas aquí, es orgánico reunirse con personas que también sienten esta misma nostalgia", aseguró la artista, aclarando que hay carnaval en Alemania, en Colonia se denomina "fasching" y se festeja en las escuelas con los niños van disfrazados.
"Mi propuesta es el festejo del carnaval al estilo jujeño, que es muy particular e implica más alegría y un agradecimiento por lo que nos da la vida desde la cultura andina", comentó. No obstante, la particularidad es que celebrará en pleno invierno europeo.
"Oscurece a las tres de la tarde y se encienden velas en las casas. Me encanta prender velas porque representa poder festejar el carnaval jujeño con otro clima, cuando el carnaval en Argentina es en pleno verano. Esta idea de celebrar un carnaval en invierno es como encender la llama de la alegría y compartir", reflexionó la jujeña que mantiene viva la esencia de su patria.