¿Quieres recibir notificaciones de alertas?

20 de Mayo,  Jujuy, Argentina
PUBLICIDAD

Hace 90 años inauguraban el viejo puente Emilio Lozano

Los habitantes del Ramal veían concretada la obra que no sólo fue una vía de comunicación sino una vía de salvación.
Lunes, 18 de marzo de 2024 01:00
EL PUENTE EN LA ACTUALIDAD | LA DECLARACIÓN DE MONUMENTO HISTÓRICO QUEDÓ SÓLO EN LA LETRA.

NORA RUIZ

Alcanzaste el límite de notas gratuitas
inicia sesión o regístrate.
Alcanzaste el límite de notas gratuitas
Nota exclusiva debe suscribirse para poder verla

NORA RUIZ

Un día como hoy, un 18 de marzo pero del año 1934, hace exactamente 90 años, las familias que se afincaron en la zona del departamento San Pedro, las que llegaban desde otros puntos del llamado Ramal jujeño y las que vivían en el norte de Salta, celebraron con júbilo, la inauguración de una obra que vino a poner fin a catástrofes, pérdidas de vidas humanas, de animales y cosechas enteras, ya que para cruzar a comercializar sus productos o dirigirse a otros puntos por el sector sur tenían que adentrarse en la playa del amenazante río Grande.

Esa importante y tan necesaria obra fue el viejo puente San Pedro, no sólo fue una importante vía de comunicación, sino una vía de salvación, porque desde entonces cesaron la muerte de los habitantes, que eran arrastrados sus caudalosas aguas.

Pese a la solicitud de todo el pueblo, que pidió mediante la presentación de numerosas notas la imposición del nombre Emilio Lozano al puente, hasta el momento, las autoridades que pasaron en todos estos años nunca procedieron a la colocación de carteles para su correcta identificación. Es por eso que a 90 años de su inauguración, la comunidad espera que se brinde un merecido tributo a quien se constituyó en el artífice, en el alma mater, que logró con esfuerzo y sacrificio, hacer escuchar el clamor del pueblo, el destacado vecino Emilio Lozano.

La inauguración del puente Emilio Lozano, conocido como puente San Pedro, fue un verdadero acontecimiento y todo lo vivido durante la ceremonia, además de los festejos, quedó registrado en las principales páginas de los diarios provinciales y nacionales, por la trascendencia de la obra concretada.

Las páginas de la historia dan cuenta, que todos los vecinos de San Pedro, Ledesma, Santa Bárbara y de los lotes azucareros de la Mendieta y La Esperanza llegaron con sus camiones cargados de bolsas de arena y de piedras, se subieron todos arriba para probar la resistencia de la estructura del tan ansiado puente, imagen que hoy, las presentes generaciones pueden contemplar, gracias a la labor de otra de las personalidades que tuvo San Pedro como lo fue el destacado fotógrafo Ezequiel Ruiz.

Desidia y abandono

Noventa años pasaron y quien pasea su mirada hoy por el viejo puente Emilio Lozano observa con tristeza y con marcada impotencia, como la legendaria obra, ese puente que se constituyó en un icono de los sampedreños, continúa de pie contra todas las tormentas del tiempo y contra el accionar de vándalos que destrozaron gran parte de su estructura, arrancando las barandas, los caños, rompiendo las columnas y todo lo que encontraron a su paso. Allí de pie está el gigante, el puente que salvó innumerables vidas.

Está abandonado y en la más completa soledad, pero sigue de pie, esperando que alguien pueda devolverle el esplendor y lo transforme en un sitio histórico, donde las presentes y futuras generaciones, puedan recorrerlo, contemplar el maravilloso paisaje de la selvática geografía jujeña, enmarcada hacia el oeste por la imponente serranía de Zapla.

Cabe recordar que en el 2005, el Concejo Deliberante de San Pedro de Jujuy, mediante ordenanza, declaró al puente Emilio Lozano como monumento histórico, debiendo el Ejecutivo disponer los fondos para su recuperación y preservación, pero lamentablemente, todo quedó en la letra, porque nada se hizo por el puente, ni siquiera la colocación de carteles identificatorios, designándolo con su verdadero nombre.

Su historia

La historia relata que la obra fue gestionada desde 1923 por Emilio Lozano, vecino de Santa Bárbara y San Pedro, quien formuló muchísimos petitorios al Gobierno Nacional, en pos de esta construcción. Entre los fundamentos de su pedido, figuraba el grave peligro que representaba el cruce del cauce, ya que desde el año 1906 en adelante habían perecido más de 120 personas. Ante tales antecedentes registrados con documentación, la construcción del puente, era sin dudas una obra de gran necesidad, que además contribuiría al crecimiento económico de la región.

En febrero de 1923, el visionario vecino comenzó con las gestiones que le llevarían más de diez años. Finalmente, y luego de tantos trámites y luchas sostenidas, de puertas golpeadas y ante todo, la unión de toda una comunidad, un 18 de marzo de 1934, quedaba oficialmente inaugurado el puente San Pedro.

Desde entonces, se constituyó en uno de los símbolos que identificaron a la ciudad. En silencio soportó inmutable, los embates del tiempo y de la naturaleza.