En la contratapa los definen como "fascinantes, numerosos, potentes, inspiradores, las wak''as, los diablos y los muertos se pasean alegres o adustos, impensados e inadvertidos agazapados en la indolente cotidianidad. Se los adivina en la inspiración poética, en las decisiones políticas, danzando en los tejidos, en los remolinos de noviembre, propiciando las diversas crianzas, habitando en insondables petroglifos o en pesadillas de los poseídos."
Comienzan por explicarnos que la idea nace tras un simposio organizado en la universidad jujeña, en el año 2011, "donde participaron algunos de los autores que están hoy en el libro", nos dice Lucila Bugallo. "Luego invitamos a más gente que trabaja los mismos temas, y hubo una muy buena disposición tanto de los autores como de los evaluadores de los textos. Así, el libro es un abordaje del tema desde distintas disciplinas sociales con una mirada muy diversa", nos resume.
Editado en conjunto por EDIUNJu y el Instituto Francés de Estudios Andinos, "incluye trabajos de investigadores de origen europeo", agrega Vilca. "Sin embargo ellos manejan un castellano diferente al estándar, que es el castellano andino. Su modo de escritura creemos que también es importante porque nos da una pista para conocer el modo de pensamiento de estos pueblos, porque una filosofía está implícita en el modo de hablar."
Nos da el ejemplo de "San Juan o, como decimos nosotros, San Sanjuan, que tiene un montón de valores implícitos y el modo de decirlo ya nos hace pensar en otra cosa. De lo que hablamos en el libro, podríamos decir que es sobre la religión andina, los horizontes de sentido que tiene la gente cuando piensan en lo bueno, lo malo, lo fértil, lo infecundo, y en ese horizonte se resuelve lo más importante, que es la vida."
Bugallo lo resume diciendo que "son seres poderosos de los Andes, y no se trata de algo desaparecido sino que la gente lo tiene incorporado a sus sentidos y sus valores, y persisten articulados con otros como los santitos, por ejemplo. Son todos ellos figuras muy complejas", y Vilca agrega que "lo importante de este libro es que se refiere a prácticas y significados presentes, que son parte de la realidad cotidiana de muchas poblaciones."
Tres de los trabajos son etnografías de nuestra Puna, incluyendo los de Bugallo y Vilca. "Generalmente los que trabajan sobre los Andes usan bibliografía de Perú y Bolivia", nos explica Lucila Bugallo, "y este libro es también una oportunidad interesante para discutir en conjunto, aunque sabemos que todos los Andes son diversos, aún en el mismo Jujuy, pero es un mundo de valores que se comparte", y Mario Vilca suma diciendo que "ese mismo mundo andino está acá y está también en nuestras ciudades."
Luego Vilca hace hincapié en la relación entre "lo humano y los seres poderosos, donde hay una reciprocidad e intercambio. Y esa relación ha ido cambiando en el tiempo, se ha ido resignificando. Hubo persecución durante la conquista, luego se los reinterpretó porque no se los podía destruir. La modernidad lo puso en el lugar de la ignorancia, la superstición o el folclore, y últimamente se lo transforma en una mercancía del mercado turístico." Lucila Bugallo cierra diciendo que "uno ve que las humanidades han logrado tomarse en serio las teorías indígenas, ya no tomándolas como informaciones que después se analizan, sino incorporando la complejidad de las propuestas de la vida y la experiencia de la gente. Ya no verlas como cuestiones de atraso o, en el mejor de los casos, pintorescas, sino tomando con respeto la complejidad de sus rituales y su universo sagrado", y Vilca cierra diciendo que "son modos de vida fascinantes y extraordinarios."