Con una importante adhesión a lo dispuesto por la CGT y las CTA, en la que la total falta del transporte por colectivo tuvo un papel crucial, se cumplió ayer el paro activo en Jujuy, en contra del proyecto de reforma laboral que anoche se trataba en la Cámara de Diputados y, si es que se aprobaba, iba a volver al Senado por las modificaciones realizadas a algunos artículos.
También se cumplió una movilización por calles céntricas, que también se replicó en algunas ciudades del interior como Libertador y San Pedro, con gran protagonismo de los docentes y trabajadores estatales.
El titular de la Apuap, el gremio que nuclea a los profesionales de la administración pública, Nicolás Fernández, destacó la contundencia de la medida, y señaló que la gran mayoría del pueblo jujeño rechaza la reforma, incluso quienes estaban trabajando. Reafirmó que la reforma que se propone está mal llamada modernizadora, porque es absolutamente regresiva y perjudica a todos los trabajadores.
Por su parte el titular de la Uocra y secretario gremial de la CGT regional Jujuy, Ramón Neyra, destacó la medida en la provincia "tuvo una fuerte participación en el sector de la construcción, UTA y distintos gremios", afirmó.
Neyra enfatizó que el paro fue importante porque los trabajadores no están dispuestos a perder los derechos conquistados, y "no vamos a permitir que los saquen de la noche a la mañana". El dirigente agradeció el apoyo de los trabajadores jujeños.
Finalmente desde el Cedems, se resaltó que a pesar del calor sofocante, las calles se llenaron de convicción y dignidad. "Las y los docentes sabemos que la reforma laboral no busca mejorar nuestras condiciones, sino enriquecer a empresarios y patrones a costa de nuestro esfuerzo y sufrimiento", se acotó desde ese gremio.