Desde Histoletras recordamos hoy al poeta Yudica, que partió un 12 de abril de 2016, con una sonrisa robada de su infancia y digo esto porque así lo vi, inmóvil, en la caja de los sueños largos. Creo que se fue contento de haber dejado con su estilo y forma una obra poética memorable para hoy y el futuro.
Hablar de Yudica, es hablar de Ernesto Aguirre, quien nació en Jujuy el 14 de junio de 1953 y se fue sonriente como dije más arriba, a los 63 años. Del poetaescritor si lo queremos recordar lo mejor es conocer su obra, por eso facilito al lector lo realizado por Yudica: Historietas (1978); Espejo Astillado (1980), en coautoría con Javier Soto y Saúl Solano; Jujuy: Los habitantes del sol (1980) coautor con los autores mencionados; Café de la luz (1986); Crónicas del buen amor (1989); Sofía in memoriam (1995); Estambul (1999); Cuatro cartas de un puntero izquierdo (2006); De panllevar (sic) (2007); El concierto de Abrán Juez (2007); Familia Gallo, Obra Poética I (2012); Urbano GalloFamilia Gallo II (2015) y La bragueta del almirante - Familia Gallo. Obra Poética III (2016). Además, Ernesto Aguirre colaboró en diarios y revistas literarias. Condujo en radio dos programas memorables: Los habitantes del sol y El perroflauta.
Y al hablar de revistas me referiré a las siguientes, entre otras: Demos Nº3, dirigida por Inocencio Llanos y Guillermo Cabrera (sep.1990), fue redactor de La salud de nuestro teatro (frag): “Me pregunto, al igual que millones de humanos en todos los tiempos de la humanidad, que razones misteriosas llevan a un ser humano a la necesidad impostergable de dejar de ser él para asumir gestos, palabras y actitudes ajenas logrando aquello tan sublime de la comunicación con sus semejantes desde un escenario. Esta forma de arte se conoce con el nombre de teatro y es, dentro de las expresiones artísticas, una de las más completas, una de las que ofrecen al hombre la mayor cantidad de posibilidades. . . Esta virtud que no pasa desapercibida por aquellos que detentan el poder, le valió siglos de persecución, de silencio y de exilio.
. . . Nuestras salas no atraen público porque lo que les ofrecen no es de su interés, terminemos con las justificaciones facilistas como aquella que descarga toda la responsabilidad del fracaso en los hombros de la gente y su ‘poca formación teatral’. Asumamos la realidad, son muy pocos en Jujuy los que comprendieron la razón de ser del teatro e insisten en esta línea a pesar de los escollos, a pesar de tantas ofensas. . . . Una puesta se hace con algo de plata, mucha vanidad y poca responsabilidad. Teatro, se hace con pasión. . . esa es la diferencia y creo que es hora, de una vez y para siempre, que la gente de teatro de Jujuy inicie un replanteo serio sobre el significado de su actividad desde un escenario”.
Intravenosa - revista cultural, codirección de Maximiliano Chedrese, Carlos “Tuta” Albarracín, Fernando Choque, Matías Teruel, Rebeca Chambi y Edgardo Gutiérrez. Escribió Adrenalina (entre la infidelidad y el turismo de aventura) (frag): “Me sorprende el crecimiento evidente de la infidelidad amorosa en las estadísticas publicadas recientemente por nuestra prensa escrita. Al mismo tiempo percibo el notable aumento de ofertas turísticas agrupadas en el moderno rubro ‘Turismo de aventura’. Estos temas aparentemente, nada tendrían en común, salvo, claro; la posibilidad que brindan ambas de vivir experiencias riesgosas, de flirtear con el peligro, algo así como festejar un gol de Central Norte en plena Lobo Sur. . . Adrenalina creo, es la palabra clave para explicarnos el entuerto”.
Y me quedé como corresponde, para despedirme desde Histoletras con el homenaje que se merece mi amigo Yudica, porque él también fue parte de la Revista Capricornio, que quería que se llame “Espantapájaros”, como mi primer intento en un suplemento literario de 1979, allá en la lejana Berazategui (provincia de Buenos Aires). Ahora Capricornio cumplió 40 años, desde abril de 1986 a marzo de 1997, bajo mi dirección y con la colaboraciónde muchos autores y artistas. Ernesto apoyó a la Revista Capricornio desde sus inicios, en el segundo número de diciembre de 1986 publicó 2 poemas que transcribo a continuación: Los Carpinteros - “Tipos raros / estos carpinteros / saben de árboles / limpios de pájaros / por eso siempre trabajan / silbando”.
Y Las Floristas “Esas señoras / de canastas amplias y magnolias blancas / son noticias del Edén / enviadas por los amantes / que allí arden /y por los muertos que allí viven”. También participó de la Revista Taller Nº2, presentado en la Revista Capricornio Nº 8 (mayo 1993), donde participaron 40 creadores, los poetas con sus poemas manuscritos y los artistas con sus creaciones. Ernesto envió su poema V: “¿Cuanta luz soporta un árbol? / No creo que su fatiga se de muerte / Sucede que hay demasiado cielo / Para un sauce solo”. Lo acompañó el pintor Sergio Lizárraga.
Lo despido a Yudica con palabras escritas en el Libro de Oro de Sade Jujuy (2008): posiblemente sea uno de los poetas más genuinos entre nosotros; he seguido su poesía desde. . . la década del ‘80, y no ha dejado de sorprenderme la magia que encierran sus versos.