El entusiasmo por darle brillo a las distintas actividades de la Noche de los Museos 2025 por parte de bailarines, músicos y artistas plásticos pudo más que las tórridas temperaturas que ayer se continuaban registrando mucho después que se ocultara el sol. Así y todo lucieron sus trajes gauchescos, con poncho incluido, vestimenta oscura y hasta de época para realizar los guiados por distintas salas, como en el Centro de Interpretación de la Bandera Nacional de la Libertad Civil.
El público no respondió en la cantidad de otras ediciones, en el caso de la capital, pero acompañó la gran variedad de propuestas culturales que se distribuyeron en más de una treintena de espacios.
Un remanso ideal por su ubicación al aire libre fueron los jardines del Complejo Cultural San Francisco donde la multicolor iluminación de la imagen de la Virgen ubicada en el centro fue el marco para la actuación del chelista Carlos Palacios y el ballet "Gotita de sol jujeño". También se pudo amenizar tomando algo en el Cafecito Franciscano o apreciando la muestra de los talleres; después de hacer el recorrido por el Museo de Arte Sacro.
En el Muro de las Batallas del Cabildo disfrutaron del repertorio elegido para el concierto final del programa de Coros y Orquestas. Y esta vez fue muy tranquilo el ingreso al museo.
Unos divertidos personajes, que emulaban encontrarse en medio de un vendaval, dieron la bienvenida en los ámbitos dependientes de la Secretaría de Cultura. Por ejemplo en el Caja donde se armó un patio criollo bien concurrido a partir de la música folclórica en vivo.
Mientras que el Museo "Jorge Mendoza" atrajo con música y las llamas intervenidas en la explanada de la exestación de trenes, invitando a apreciar las obras de los "Niños Pintores de Chucalezna".
A pocos metros, los estudiantes del Colegio Nº 1 "Teodoro Sánchez de Bustamante" personificaron a estatuas vivientes de la antigüedad y las áreas del museo estuvieron colmadas. (Eugenia Sueldo)