El Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado presentó este miércoles una profunda reestructuración del sistema de Revisión Técnica Obligatoria (RTO), más conocida como VTV, con el argumento de eliminar "barreras de entrada" y fomentar la competencia en un mercado que hoy presenta "escasa oferta y precios elevados".
La iniciativa apunta a modificar la periodicidad de los controles, habilitar nuevos actores para realizar las verificaciones y eliminar requisitos burocráticos que, según el diagnóstico oficial, no aportan a la seguridad vial pero sí encarecen el trámite.
Periodicidad más flexible
El cambio de mayor impacto para los automovilistas será la modificación de los plazos obligatorios. Según el nuevo esquema, los vehículos cero kilómetro deberán realizar su primera VTV recién a los cinco años de su patentamiento. Hasta ahora, ese primer control solía exigirse a los tres años, dependiendo de cada jurisdicción.
Para el resto del parque automotor, las reglas serán las siguientes:
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Vehículos de entre 5 y 10 años de antigüedad: deberán realizar la verificación cada dos años.
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Vehículos con más de una década de uso: mantendrán controles más frecuentes (anuales, en la mayoría de las provincias).
El fundamento técnico de esta medida, explicaron desde el Ejecutivo, se apoya en estadísticas internacionales: según datos de la NHTSA de Estados Unidos, solo el 2% de los siniestros viales se originan por fallas mecánicas, mientras que el 94% responde a errores humanos. A eso se suma que la industria automotriz incorpora cada vez más sistemas de asistencia y seguridad activa en los modelos más nuevos.
Fin del monopolio: talleres y concesionarias podrán verificar
Otro de los ejes centrales de la reforma es la apertura del servicio a nuevos oferentes. Hasta el momento, la VTV se realiza en plantas habilitadas exclusivamente para esa función, lo que en muchas regiones genera demoras de semanas o incluso meses para conseguir turno.
Con las nuevas reglas, también podrán realizar las inspecciones:
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Concesionarias oficiales
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Talleres mecánicos habilitados
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Centros de verificación de transporte de carga
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Estaciones de servicio que cumplan con los requisitos técnicos
Desde el Ministerio de Desregulación señalaron que este modelo ya funciona en varios países europeos, donde los centros de inspección no tienen como actividad exclusiva la verificación vehicular, lo que amplía la oferta y reduce los precios por competencia.
Adiós al Informe de Configuración de Modelo
La reforma también incluye la eliminación del Informe de Configuración de Modelo (ICM), un requisito previo que debían cumplir los vehículos de carga y pasajeros antes de acceder a la revisión técnica. El Gobierno calificó este trámite como "burocrático y redundante", ya que no implicaba una mejora concreta en materia de seguridad pero sí sumaba costos operativos al transporte.
Implementación progresiva y adhesión provincial
A pesar del anuncio, el nuevo sistema no regirá de forma inmediata. Desde el Ejecutivo aclararon que se requiere un proceso de adecuación normativa y técnica que incluye:
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Habilitación y certificación de nuevos centros de verificación.
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Adaptación de plataformas informáticas para la gestión de turnos y registros.
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Desarrollo de mecanismos de control y fiscalización.
Además, al tratarse de una materia en la que las provincias tienen facultades propias (el control del tránsito es competencia no delegada a la Nación), cada distrito deberá adherir voluntariamente a las nuevas disposiciones. Esto implica que, en una primera etapa, podrían convivir distintos sistemas según la jurisdicción.
El objetivo declarado por la cartera que dirige Federico Sturzenegger es transformar el actual esquema en uno "más competitivo, accesible y moderno", que facilite el cumplimiento de la obligación y reduzca la carga económica para los conductores.