El equipo periodístico de A24 fue víctima de un robo en vivo durante la cobertura de las inundaciones en Dock Sud, al sur del Área Metropolitana de Buenos Aires.
El hecho ocurrió mientras el cronista Diego Lewen y su camarógrafo realizaban una transmisión sobre las complicaciones que hay en la zona luego de la caída de agua que hubo durante la madrugada.
De acuerdo con el relato del periodista, tras finalizar la cobertura sobre las calles anegadas, el equipo regresó a su vehículo y advirtió que la ventanilla trasera había sido destrozada y el interior del auto se encontraba revuelto.
El cronista detalló: “Se llevaron nuestras pertenencias, equipos y la rueda de auxilio”. Entre los elementos robados se encontraban baterías, accesorios de filmación y luces de trabajo.
Pero el hecho no quedó ahí. Minutos más tardes, mientras continuaban trabajando en la zona, los periodistas se cruzaron en vivo con los delincuentes y los corrieron con el objetivo de recuperar sus pertenencias.
El camarógrafo observó a un hombre que se alejaba con una rueda. El equipo decidió interrogar a los vecinos, quienes confirmaron que habían visto a un sospechoso huyendo. Tanto Lewen como su compañero corrieron tras el presunto ladrón por una zona de edificios, intentando recuperar los objetos sustraídos, aunque la persecución no logró resultados positivos.
Durante una nueva salida al aire, esta vez en la calle Irala y cerca de una escuela, el cronista describió el lugar de los hechos y denunció la ausencia de cámaras de seguridad en el área. En ese momento, el periodista identificó a dos personas con actitud sospechosa a una cuadra de distancia. Uno vestía una remera negra y el otro, una blanca, ambos con capucha.
Lewen intentó interceptarlos y relató mientras los corría: “¡Vení, loco! ¡Ey! ¡Se llevan el trípode, es increíble! Están con capuchas. ¡Vení acá, chorro! ¡Vení hijo de puta, descartá todo hijo de puta! Lo veo corriendo con mi mochila”.
En el medio de la escena, y tras haber perdido de vista a los delincuentes, el cronista encontró una garita de la Policía de Buenos Aires, desde la cual salió un agente. “¡Ey, maestro! ¿No viste a los chorros corriendo? ¡Estamos gritando!“, le recriminó el periodista. Y le señaló que los ladrones pasaron por delante del destacamento con todos los elementos robados. ”La impotencia es tremenda", lamentó el cronista. “Pasaron por delante de la garita y estaban los dos oficiales metidos adentro”, graficó.
Visiblemente enojado, el cronista continuó caminando por la zona, mientras relataba lo sucedido. También enumeró los elementos personales que estaban dentro de su mochila y sentenció: “No me ha pasado nunca que me roben, sinceramente. Es la primera vez que me pasa en 15 años”.
Pasadas las 9.30 arribó un móvil de la Policía de la provincia de Buenos Aires para confirmar que estaban patrullando, en busca de los ladrones. Uno de los agentes confirmó que la zona, denominada como “Torres de Dock Sud”, es “peligrosa”.
“Una vecina nos decía que vio a dos delincuentes con la rueda, pero como veía que tenían actitud sospechosa, me metí en casa”, señaló Fabián Rubino, otro cronista del canal, que arribó al lugar de los hechos. Y donde se apersonaron tres móviles policiales más.
Luego, seis uniformados patrullaron la zona baja de los edificios hasta subir en la Torre 3 del complejo edilicio. “Evidentemente los perdieron. Siguen buscando, pero no tienen pistas”, puntualizó Rubino. Además, informó que las torres “son un laberinto”, con “escondrijos por todos lados”. Y determinó que los delincuentes ya están “fuera del alcance policial”.
Mientras, una vecina, que pidió reservar su identidad, habló con los medios y denunció: “Esa cabina policial funciona para que ellos den un recorrido por el barrio, lucirse con los rifles, pero cuando están los chorros nunca aparecen. Están de muestra”. Y señaló que contínuamente hay robos y que los ladrones cruzan hacia Villa Tranquila.