El festejo del Jueves de Comadres en Humahuaca es el más auténtico y alegre, por la costumbre y tradición que los quebradeños poseen, y que luego expresan con mayor intensidad en el carnaval.
Ayer, con esa celebración, prácticamente comenzó a disfrutarse de la compañía del momo carnestolendo y hoy el pueblo se colmará de visitantes para mañana desenterrarlo y convertir a la "ciudad histórica" en un espacio imposible por donde caminar.
Las comadres no son de perder tiempo cuando de festejar se trata, por lo que a las 9 ya estaban reunidas al costado del Hotel de Turismo Humahuaca donde iniciaron la celebración reencontrándose, brindando con saratoga y compartiendo un picante. Desde allí todas juntas y cantando por calle Buenos Aires llegaron hasta la casa de Ernestina Cari, quien junto a su hermana fallecida Candelaria representó fielmente y por muchos años el rol de la comadre norteña.
La recordada y querida coplera esperó a sus visitas con chicha, saratoga, empanadas y pastel de choclo. La intendente Karina Paniagua, junto a Natalia Sarapura (exdiputada nacional), la saludó primero, agradeciéndole su atención y deseándole un feliz día.
Para muchos de los que estuvieron allí ayer, con nostalgia recordaron los carnavales que años antes se festejaban en esa casa junto a Ernestina y Candelaria; después de unos 40 minutos las comadres retomaron el camino hacia la plazoleta Sargento Gómez, donde se dio el tradicional topamiento.
Fue el suceso central del Jueves de Comadres, desatando la algarabía de las presentes mientras la saratoga seguía sirviéndose entre papel picado, serpentina y talco. Los Tarkas acompañaron con su música, también Las Anateras del Hornocal y una banda de música que alegró a todos. Finalmente todas fueron al anfiteatro municipal donde chayaron su apacheta, e iniciaron el 56° Festival de la Chicha y de la Copla.