La cantidad de turistas durante la Semana Santa 2026 creció un 5,6% frente a la misma fecha del año anterior, pero se volvieron a priorizar escapadas cortas y cercanas, en un contexto donde el costo del transporte y la situación económica influyeron en las decisiones de viaje.
De acuerdo con el relevamiento de la Came, el tercer fin de semana largo del año movilizó a 2.852.256 turistas en todo el país, quienes generaron un impacto económico directo de $ 808.198 millones en alimentos, bebidas, alojamiento, transporte, recreación y compras.
En comparación con 2025 la cantidad de viajeros creció un 5,6%, mostrando una recuperación de la actividad turística en fechas clave del calendario. Pero a pesar de que más gente viajó, el gasto total descendió un 18,9% anual en términos reales; es decir descontando el efecto inflación.
El gasto promedio diario por turista fue de $ 108.982, con una baja real del 8,4% al año anterior. Este comportamiento reflejó un turista más prudente, que ajustó su consumo y priorizó experiencias gratuitas o de menor costo.
La estadía promedio fue de 2,6 noches, un 16,1% menor que en 2025, confirmando la tendencia hacia viajes más cortos y con menor permanencia en los destinos.
La movida turística mostró una fuerte dispersión territorial, con actividad en destinos tradicionales y emergentes, combinando propuestas religiosas, culturales, gastronómicas y de naturaleza.
En términos cualitativos se observó un perfil de turista más prudente, que priorizó escapadas breves, controló gastos y buscó alternativas accesibles. Sin embargo, la actividad se vio sostenida por el volumen de viajeros y la diversidad de propuestas en todo el país.