La Justicia jujeña investiga un presunto caso de "justicia pon mano propia", donde un adolescente de 17 años denunció que fue acusado de protagonizar un robo, ser secuestrado y torturado, para luego ser entregado a la Policía.
Si bien la investigación gira alrededor de un estricto hermetismo, nuestro diario tomó conocimiento que el hecho se registró la madrugada de ayer, cuando un hombre de 36 años se hizo presente en la subcomisaría del barrio La Posta de la ciudad de Perico, junto a un adolescente, manifestando que días atrás había sufrido el robo de su bicicleta del interior de su vivienda y culpaba al joven de los hechos.
Una vez que los efectivos recepcionaban la denuncia, remitieron las actuaciones al ayudante fiscal zonal del Ministerio Público de la Acusación, quien solicitó la presencia de los progenitores del adolescente, para ser entregado y que se prosiga con los trámites.
Una vez que se hizo presente en la sede policial la progenitora del inculpado, este se quebró en llanto y manifestó que fue interceptado en la vía pública, en inmediaciones del barrio 8 de Diciembre de Perico, por cuatro personas, quienes lo redujeron a golpes, lo subieron a una camioneta y lo llevaron a un galpón. Allí el joven habría sido atado de pies y manos con precintos, golpeado en la cabeza con un palo, mientras uno de ellos intentaba arrancarle los dedos con una pinza.
El representante fiscal ordenó que se recepcione la declaración del joven, acompañado de su madre y que sea inmediatamente examinado por el médico policial, para establecer si las lesiones que presentaba en distintas partes del cuerpo, coincidían con su relato. El joven luego fue trasladado a la guardia del hospital "Arturo Zabala". Por el momento no se había promovido acción penal ni para el adolescente, ni para el hombre de 36 años.