Luego de los fuertes operativos realizados por el municipio local junto con la policía el último fin de semana en San Pedro de Jujuy, los grupos de motoqueros continúan siendo una pesadilla para la gran mayoría de la población que reitera su queja y pide mayor intervención de las autoridades.
Los resultados de los operativos fueron contundentes y se logró secuestrar cerca de 50 motos, con la confección de actas de infracción, más de dos decenas de alcoholemias positivas y muchos menores de edad manejando motos. Todos números que van engrosando la estadística en la ciudad y que está vinculada directamente con los motovehículos, la noche y el descontrol.
La gran cantidad de motos que circulan a diario por la Perla del ramal hacen que la tarea de los inspectores de tránsito y la policía sea una odisea cada vez que se desarrolla un operativo. Las infracciones son reiteradas, nadie usa casco, no tienen patente, seguro, carnet de conducir y en algunos casos ni documentación del vehículo.
Si bien los controles son más exhaustivos el fin de semana por la noche, durante la semana también se intenta desarrollar esta tarea en diferentes puntos de la ciudad, entre ellos las escuelas secundarias. En estas últimas se han detectado muchas motos con escapes libres o modificados, algo que por ordenanza municipal está prohibido.
Lo cierto es que la queja de vecinos, adultos mayores, familiares de personas con TEA, movimientos mascoteros, entre otras voces de la comunidad, la presencia de los grupos de motoqueros sigue representando una amenaza para la sana convivencia en la comunidad.
El ruido ensordecedor de los caños de escape, la conducción temeraria, maniobras prohibidas y peligrosas, son la sumatoria de todo lo que está mal en estos grupos.
Desde las autoridades de la municipalidad y de la unidad regional 2, renovaron su compromiso para luchar y resolver esta problemática. Los esfuerzos parecen vanos, pero la intención está.
De manera simultánea, dijeron, se debe trabajar mucho en la prevención y en la educación de los jóvenes. Inculcar el respeto por las normas de tránsito. Que los padres no le den una moto a un menor de edad y que puedan tener mayor control de lo que hacen sus hijos cuando salen en moto. Pequeños aportes de nosotros como ciudadanos, que podrían hacer la diferencia en este contexto adverso que vive San Pedro, con el tránsito en general, pero con las motos en particular.