El comedor "Jesús pan de vida" reabrió sus puertas este año, con la misión de ayudar a las personas más necesitadas de Fraile Pintado.
Los integrantes de este grupo solidario ofrecen cada día ricos y nutritivos almuerzos para colaborar con uno de los alimentos primordiales que cualquier persona precisa -sobre todo niños-, es por ello que la labor es constante para brindar un servicio comunitario acorde, a diez kilómetros de ciudad capital.
Es importante resaltar que la dedicación y el esfuerzo es permanente a la hora de seleccionar los alimentos para la preparación de platos como locro, estofado, albóndigas en salsa con arroz, humitas, panes y sopas, que llegan a las manos de las familias que no tienen suficientes recursos económicos para solventar los gastos.
El trabajo que se concreta desde este espacio de contención con características solidarias, se solventa con la venta de empanadas, guiso de lentejas, pizzas o, muchas veces, la organización de una rifa comunitaria que realizan las integrantes de este comedor con absoluta transparencia.
De manera que no se cobra el plato, sino que se trabaja de forma independiente para hacer el bien y constituir el comedor como una ayuda a quienes la precisan, debido a los tiempos de inestabilidad económica conocidos por todos.
Como recientemente se conmemoró el día internacional de la mujer, las actividades se nuclearon en felicitar y brindar un homenaje a las mujeres del comedor solidario a través de las redes sociales, ya que es fundamental su tarea en la realización de una labor cuyo esfuerzo es inspirador para el resto de los integrantes del grupo. No obstante, el reconocimiento está plasmado día a día desde el comedor pues cada semana el apoyo ante las tareas dedicadas al efectuar esta actividad, es íntegro.
Asimismo, desde la entidad las iniciativas se multiplican a través de otras acciones solidarias para cubrir los gastos a fin de contemplar nuevas posibilidades para mejorar la calidad de vida en una comunidad como Fraile Pintado.
Los vecinos del comedor agradecen esta iniciativa por la gran empatía con los niños de la localidad y con las personas en situación de calle que se acercan para recibir un plato de comida.
Misión cumplida en El Toro
En la cordillera jujeña, a 4.400 metros sobre el nivel del mar, se realizó un acto solidario muy especial. Y es que integrantes de la fundación “7 de Julio” viajaron a El Toro, a 5 horas de viaje desde San Salvador de Jujuy, para entregar las donaciones de útiles, libros, indumentaria, juguetes y golosinas que fueron preparadas con cariño para los niños de la escuela primaria 182. En esta oportunidad, los pequeños de la escuela disfrutaron una divertida función de magia, en la Puna Jujeña a través del mago “Rey Sarao”.
Campaña exitosa
Gracias a la solidaridad de vecinos, organizaciones y colaboradores, la fundación “7 de Julio” recibió una importante cantidad de donaciones en el inicio del año para ayudar a quienes menos tienen. Libros, ropa para adultos y niños, mochilas, juguetes, útiles escolares y otros materiales fueron cuidadosamente seleccionados y clasificados por el equipo de voluntarios, para luego, repartirlos a instituciones destinadas a los niños que las precisan para continuar con su escolaridad.