El precio de la carne vacuna volvió a registrar aumento en el mercado interno y Jujuy no escapa a esa tendencia, con subas acumuladas que en algunos casos rozan el 100% en pocos meses. A nivel nacional, informes del sector indicaron que hay una caída del consumo y una menor faena, mientras que desde el sector rural el dirigente Martín Rapetti, estima que es porque hay falta de hacienda y la demanda sube, siendo el aumento de costos y los problemas estructurales de producción los que terminan impactando en el mostrador.
Según el último informe de la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina, el consumo de carne vacuna se ubicó en 47,3 kilos por habitante al año, una baja interanual del 2,5%, mientras que el consumo aparente fue de 327.700 toneladas con caída del 13,8%. Se suma a que en febrero de 2026 la faena registrada fue de 924.300 cabezas, un 10,7% menos que en el mismo mes del año anterior, siendo uno de los registros más bajos de los últimos 47 años.
El precio de la carne vacuna subió en el mercado interno y Jujuy no escapa a esa tendencia, con subas acumuladas que en algunos casos rozan el 100% en pocos meses. A nivel nacional, estiman que hay caída en el consumo y menor faena.
En el Mercado Central de esta capital y, el carnicero Reinaldo Chávez explicó que los incrementos se vienen registrando desde comienzos de año y que la tendencia sigue siendo alcista. "Antes que suba el combustible ya estaban subiendo las cosas, la carne. Está subiendo a un 10 a un 15 %, ahora casi ya llegó al 100%. O sea, que lo que va de enero hasta ahora ya va casi un 100% de precio desde diciembre", afirmó.
Para el sector ganadero, esto se debe a una combinación de factores económicos, productivos y estructurales. Martín Rapetti, coordinador de la Comisión de Carnes de Confederaciones Rurales Argentinas, consultado por El Tribuno de Jujuy, explicó que se trata de un producto históricamente sensible para el país. "La carne es un producto muy sensible en la Argentina. Siempre tuvimos un consumo muy importante, llegamos a 70 u 80 kilos por habitante, y hoy estamos en alrededor de 45 o 50, aunque si sumamos pollo y cerdo seguimos consumiendo más de 100 kilos de proteína animal", precisó.
Sostuvo que la menor disponibilidad de hacienda también influye en los precios actuales y explicó que el stock ganadero se mantiene prácticamente igual que hace décadas, a pesar del crecimiento poblacional. "Tenemos casi la misma cantidad de cabezas que cuando el país tenía 25 millones de habitantes y ahora somos casi el doble. Cuando algo falta, vale, y eso termina impactando en el precio", afirmó.
Recordó que la pérdida de animales en distintos períodos, sumada a las sequías y a las dificultades productivas, generó una caída en la oferta. "Hemos tenido restricciones, sequías muy fuertes y costos muy altos. Todo eso hizo que muchos productores se descapitalicen y hoy haya menos hacienda disponible", dijo.
En ese sentido, precisó que el valor actual no solo depende del mercado interno sino también de la demanda internacional, que se mantiene firme. "En todo el mundo han bajado los rodeos y la demanda externa es muy importante, por eso la carne está muy apreciada y los valores son altos", afirmó. Recordó que el país consume el 80% y exporta el 20%, mientras Uruguay consume el 20 y exporta el 80%.
Rapetti también explicó que el aumento de costos en la producción impacta directamente en el precio final. Entre los factores mencionó el encarecimiento de los insumos, los problemas sanitarios y las condiciones climáticas adversas que afectaron a varias regiones del país. "Hemos tenido sequías intensas en el NOA y el NEA, problemas sanitarios y productos muy caros. Todo eso influye en que producir sea más costoso y que después el precio suba", afirmó.
A esto se suman las dificultades logísticas, especialmente en las provincias alejadas de los principales centros productivos por lo que Rapetti explicó que el costo del transporte es determinante. "En el norte los fletes inciden mucho. Hay lugares donde transportar el alimento o la hacienda cuesta más que el producto mismo, y eso termina encareciendo la carne", reconoció
Consideró que hay que contemplar una estructura económica más amplia, con altos costos y falta de competitividad, y explicó que hay presión impositiva, falta de infraestructura e inestabilidad económica que generan distorsiones que afectan tanto a productores como a consumidores. "Somos un país caro y necesitamos más inversiones y mejores condiciones para producir. Tenemos recursos para abastecer el mercado interno y exportar, pero necesitamos reglas claras para poder crecer", dijo.
Los precios en Jujuy
El comerciante Reinaldo Chávez, propietario de una carnicería del Mercado Central de esta ciudad explicó que los aumentos son seguidos y estimó que acumulado llega al 100%. Además detalló que el último valor que pagó por la media res fue de 12.200 pesos el kilo, lo que obliga a remarcar los cortes al público. Con un pizarrón todavía sin completar, detalló los precios actuales. Allí el lomo se vende a 32.000 pesos, la bola de lomo y la cuadrada a 23.500, la pulpa a 26.000 y el peceto a 27.000, entre otros valores que muestran la aceleración del precio en las últimas semanas.
También anticipó que los costos podrían seguir subiendo en el corto plazo. “Sobre el asunto del combustible todavía no incide, pero pienso que ya de esta semana a la otra va a venir con otra subida”, estimó al respecto. Dijo que ante el encarecimiento de la carne vacuna, muchos consumidores buscan alternativas más económicas, aunque no siempre logran reemplazar el consumo tradicional. Chávez comentó que el cerdo tiene valores más bajos, pero no todos lo eligen.
“El cerdo está a mitad de costo, la pierna y paleta vale 10.000, las costeletas 8.000 y la costilla 11.000 pesos. La gente está llevando cerdo, sí, pero hay mucha gente que no le convence”, expresó.