El último relevamiento de la Dirección General de Epidemiología indica que Jujuy suma 33 diagnósticos positivos de chikungunya, mientras que otras 14 personas permanecen en evaluación para determinar si contrajeron el virus. Los afectados, en su gran mayoría, transitan la infección sin internación ni complicaciones, bajo seguimiento ambulatorio.
El foco principal del brote se concentra en la localidad de Aguas Calientes, donde se registran 22 de los casos confirmados. El resto se distribuye en Perico (4), Caimancito (3), San Salvador (2), Yuto (1) y San Pedro de Jujuy (1). En cuanto a los sospechosos, ocho pertenecen a Aguas Calientes, tres a Caimancito y tres a la capital provincial.
Las autoridades sanitarias consideran que la mayoría de estos probables casos terminarán siendo positivos. El tratamiento indicado es el mismo tanto para quienes ya tienen diagnóstico confirmado como para quienes están en estudio.
El operativo de control incluye fumigación, descacharrado y perímetros de seguridad en las zonas afectadas, en un trabajo articulado entre Epidemiología, Atención Primaria de la Salud, los municipios y los directores de los hospitales locales.
Si bien al inicio del brote los contagios estaban vinculados a personas provenientes de otras regiones, actualmente la transmisión es autóctona, es decir, por contacto dentro de la provincia. No obstante, los especialistas advierten una tendencia a la baja: durante el último fin de semana solo se sumaron tres nuevos casos. La reducción de las temperaturas favorece la inactividad del mosquito, lo que contribuye a frenar la propagación del virus.