En tiempos donde el turismo suele concentrarse en los destinos tradicionales, todavía existen lugares capaces de sorprender de verdad. Esta semana, dos familias argentinas -una proveniente de Rosario y otra de San Juan- vivieron una experiencia que confirma algo que desde La Quiaca sostenemos con convicción: la Puna tiene un potencial enorme y auténtico.
Milton Jacobi y su familia llegaron desde Rosario con la intención de recorrer el norte. Tras visitar destinos consolidados como Tilcara y Humahuaca, fue en La Quiaca donde decidieron detenerse... y quedarse más días de lo previsto.
¿Qué encontraron aquí?: Hospitalidad, tranquilidad e identidad viva.
Los corsos quiaqueños los sorprendieron por su autenticidad. Aquí la cultura no se representa: se vive. Como empresarios acostumbrados a recorrer y difundir destinos diferentes, destacaron que La Quiaca conserva algo que en muchos lugares comienza a perderse: respirar calma, dialogar con su gente y sentir la sencillez como un valor.
Pero lo más significativo fue que la experiencia no cautivó solo a los adultos. Los jóvenes de la familia no dejaron de tomar fotografías, fascinados por el paisaje, la luz, los colores del carnaval y la vida cotidiana de la ciudad. La Quiaca logró conectar con todas las generaciones.
Una vivencia similar compartió Roxana quien junto a su pareja llegó desde San Juan. Fascinados por la cultura local, participaron en la ceremonia de la chaya integrándose a una tradición ancestral que expresa el sincretismo profundo de nuestra región. Valoraron el paisaje, la limpieza urbana, los servicios y sobre todo la calidez y sencillez de la gente.
Desde el municipio de La Quiaca, a través de la Secretaría de Cultura y Turismo, quisimos rescatar estas experiencias para compartirlas con nuestra comunidad. No se trata solo de testimonios aislados, sino de señales claras de que el camino emprendido es el correcto.
Cada visitante que decide quedarse más tiempo del previsto confirma que apostar por la identidad, el orden, la cultura y el trabajo conjunto da resultados. La gestión del intendente Dante Velázquez entendió que el turismo no es un hecho improvisado, sino una política pública que requiere planificación, compromiso y visión estratégica.
La Quiaca no compite por masividad y si por experiencia. Quienes llegan se van sorprendidos -o deciden quedarse más de lo previsto-, sabemos que algo sucedió.
El verdadero potencial de nuestra ciudad no está solo en sus paisajes, sino en su gente y en su capacidad de ofrecer autenticidad en un mundo que cada vez la valora más.(Dante Dodi, secretario de Cultura y Turismo de la Municipalidad de La Quiaca).