Pasadas las dieciocho horas de el pasado miércoles, las calles de Abra Pampa se vistieron de fiesta. Desde el Centro Cultural, alumnos y docentes de la Escuela Frontera N°7 iniciaron el tradicional pasacalle que, desde el año 2010, marca el pulso de los Miércoles Culturales organizado por esta Casa de Estudios. Con vestimenta típica y colorida, los niños recorrieron la plaza y la calle Sarmiento, danzando con entusiasmo hasta llegar al salón escolar de la escuela N° 245, donde se desarrolló el esperado cierre de esta edición.
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Pasadas las dieciocho horas de el pasado miércoles, las calles de Abra Pampa se vistieron de fiesta. Desde el Centro Cultural, alumnos y docentes de la Escuela Frontera N°7 iniciaron el tradicional pasacalle que, desde el año 2010, marca el pulso de los Miércoles Culturales organizado por esta Casa de Estudios. Con vestimenta típica y colorida, los niños recorrieron la plaza y la calle Sarmiento, danzando con entusiasmo hasta llegar al salón escolar de la escuela N° 245, donde se desarrolló el esperado cierre de esta edición.
En el marco de una jornada colmada de emoción, el director del establecimiento, Ángel Guari, acompañado por la docente Angélica Callata, dio la bienvenida al público presente. La apertura estuvo a cargo de los alumnos de primer grado, quienes, con su ternura y espontaneidad, inauguraron una sucesión de presentaciones artísticas que involucraron a todos los niveles. Cada coreografía, cuidadosamente preparada por el cuerpo docente, logró transmitir los matices más profundos del alma puneña: sus paisajes, su música y su memoria colectiva.
El evento contó con la participación especial de las escuelas rurales N° 154 de Cochagaste y N° 45 de Cochinoca, que trajeron consigo el canto del viento, el ritmo de la tierra y la fuerza de la comunidad. También se sumaron agrupaciones de danza como el ballet Sueño Norteño de La Quiaca, Suyana Takiri y el ballet de la Escuela de Artes y Artesanías de Abra Pampa, que aportaron elegancia y profundidad simbólica a la velada.
El cierre, esperado con entusiasmo por el público presente, estuvo a cargo del renombrado Grupo Folclórico JACHAS de San Salvador de Jujuy. Su presentación fue el broche de oro de este cuarto y último Miércoles Cultural, en adhesión a la fundación de Abra Pampa, como antesala de la esperada serenata por los 142 años de la Siberia Argentina.
No pasó desapercibido el compromiso de las familias, que acompañaron cada detalle: desde la confección de vestuarios hasta el aliento constante a sus hijos. Su presencia reafirma que la cultura se construye en comunidad, con manos que se unen, corazones que sienten y memorias que se celebran.
Así, entre danzas, melodías y abrazos, Abra Pampa volvió a decir presente. Porque cada miércoles cultural no es solo una cita con el arte, sino un reencuentro con lo que es Abra Pampas: historia viva de un pueblito de cuatro casas.