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Ritual de la Pachamama

En agosto el mundo andino-amazónico y en ámbitos urbanos, se celebra el tiempo de la Pachamama.

Sabado, 30 de julio de 2022 13:48

Pacha es un término quechua y aymara que significa: cosmos, tiempo, espacio, mundo, universo. Habitualmente se relaciona la palabra compuesta Pachamama como "Madre tierra" (en español) desde el sentir amoroso del hombre y la mujer de las montañas, pero tiene un sentido más amplio y complejo abarca la totalidad del tiempo y del espacio universal. Pachamama está compuesta por; Ukhu Pacha el espacio de adentro-abajo, Kay pacha este espacio donde estamos viviendo. Hanan Pacha, el espacio de arriba y el Hawa pacha ese lugar que rodea a todo dicen los abuelos que aún no perdieron su lengua originaria. En este gran espacio donde hoy vivimos todo es femenino y ella es la Gran Madre originaria de la Tierra, que controla las potencias de la naturaleza.

La verdadera palabra que nos remite a la Tierra es Hallpa en quechua o runa simi, es por ello que debemos entender y conocer a quien le hacemos la ceremonia. La Pachamama representa a la Tierra y todo lo que vive en ella, es el suelo o la tierra geológica, la naturaleza; es todo ello en su conjunto, es decir el mundo de los pájaros, el mundo de las plantas, el mundo de los seres de adentro de la tierra. No está localizada en un lugar específico, pero se concentra en ciertos lugares como manantiales, vertientes, o apachetas. Es una deidad inmediata y cotidiana, que actúa directamente, por presencia y con la cual se dialoga permanentemente, ya sea pidiéndole sustento o disculpándose por alguna falta cometida en contra de la tierra y por todo lo que nos provee.

La Pachamama es la fuerza germinadora de la naturaleza, también es la dadora de medicinas para el bienestar de nuestro cuerpo, de nuestro espíritu, ajayu-nuna, gracias a ella estamos sanos cada día. Los abuelos y abuelas nos dicen, así como los mortales que cobija, ella también siente hambre y sed, ella está viva en su totalidad. Cuando empieza Agosto los pueblos andinos nos preparamos para dar de comer a la Madre Tierra, es una deidad protectora y proveedora de todos los seres humanos, posibilita la vida favoreciendo la fecundidad y la fertilidad; a cambio de ésta, ayuda y protege. El pastor de la Puna meridional está obligado a ofrendar a la Pacha parte de lo que recibe, no solo en los momentos, sitios predeterminados por el ritual sino, en todos los acontecimientos culturalmente significativos, configurándose así una suerte de reciprocidad.

¿Cuándo hacemos la ceremonia?

Ya por la noche del 31 de Julio sahumamos. Algunos personas ofrendan comida en la madrugada antes que salga el tata Inti (padre sol). Otros a la mañana, esto varía según las regiones, según las costumbres de cada comunidad, de cada ayllu o familia.

En mi pueblo del norte jujeño le dan de comer al mediodía como una persona. Para ello, se abre la boca de la tierra de forma circular, luego se adorna con flores, se sahuma con KHOA (hierbas andinas que se usa para purificar y limpiar espacios) y otras hierbas de la zona, para luego dar todo tipo de comidas y bebidas.

En Jujuy, lo primero que brindamos son hojas de coca, chicha, agua, alimentos naturales sin químicos. Alimentos dulces y otros que tengamos en nuestras regiones, junto a la comida cocida. Este acto es acompañado de agradecimientos e invocaciones, oraciones, peticiones y cantos a la Pachamama con la caja coplera.

¿Qué es el ayni?

El ayni en quechua o runa simi es la reciprocidad, es un intercambio para nuestros pueblos andinos, es muy importante considerar que cada acto o actividad que realiza una persona condiciona o es consecuencia del acto de otra. Así en todo momento estamos dando y recibiendo, pero antes debemos aprender a dar primero, es la enseñanza de todos los días, de la Pachamama hacia nosotros. El ritual no está aislado del compartir junto con la Pachamama y con cada uno de nuestros hermanos y hermanas del camino.

Los abuelos y abuelas dicen en la vida todo fluye a veces recibimos y otros damos; la interacción de las dos fuerzas genera vida. Hay que saber dar agradeciendo por todo lo que recibimos. Agradecer es saber recibir; recibir el brillo del Padre Sol, la fuerza luna, la fuerza de la Madre Tierra, es importante saber recibir el fluir de la Madre Agua y todo lo que la naturaleza nos da.

Para recibir hay que ser agradecidos dicen las abuelas, para cosechar hay que sembrar y nosotros sembramos en este mes de Agosto porque la boca de la gran madre tierra, y todos los espacios están abiertos para escucharnos para recibir, percibir todo lo que estemos dispuesto a entregar, a sembrar con amor, aunque sea solo una semilla y un vaso de agua, ella siempre te lo devolverá multiplicándolo porque ella es abundancia viviente.

Hoy en este tiempo ya despidiendo a la pandemia, diríamos en nuestra lengua quechua que Pachamama es Pachayachachiq es la que sabe, la que nos enseñó a sanar desde lo sobre natural y cósmico.

Gracias a la Pachamama pudimos cuidarnos con plantas medicinales, raíces medicinales, con alimentos, ella nos enseña que debemos comer en cada época del año, justamente ella da el fruto que necesitamos de acuerdo a nuestros contextos, solo debemos observar abrir bien los ojos y sentidos para mantener el equilibrio y estar en armonía con la naturaleza.

Es tiempo de recuperar nuestras memorias ancestrales, nuestras palabras originarias y nuestras medicinas ancestrales. Es tiempo de pensarse abundante, pensarse sanos y hacerse uno con la Pachamama. Con la Madre del tiempo y espacio.

Amalia N. Vargas. PukioSonqo.

Fuentes: Vargas Amalia N. (2020) Rituales de vida y muerte en el mundo andino. Editorial Biblos Argentina.

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