El Festival de Cine de Berlín, que contó con una abundante presencia argentina, otorgó el Oso de Oro a la historia de amor húngara On body and soul, de Ildikó Enyedi, misma cinta que también obtuvo el premio de la crítica especializada y del Jurado Ecuménico. El filme de la directora Enyedi narra una tierna e insólita historia de amor que se desarrolla en un matadero entre una joven fría, meticulosa, que repudia todo contacto físico, y el administrador, cuyo brazo está paralizado.
La 67 edición de la Berlinale contó con la proyección, fuera de competencia, de las películas argentinas Cuatreros, de Albertina Carri; El teatro de la desaparición, de Adrián Villar Rojas; Adiós entusiasmo, del colombiano radicado en Buenos Aires Vladimir Durán; y Primero enero, ópera prima de Darío Macambroni. A su vez, compitieron por el Oso de Oro en la sección Cortometrajes Centauro, de Nicolás Suárez y Fuera de Temporada, de Sabrina Campos, mientras que la coproducción brasileña-argentina Pendular, de la brasileña Lucía Murat, ganó el premio de la Federación Internacional de la Prensa Cinematográfica (Fipresci).