Keira Knightley acostumbra a lucir un look sencillo y natural en las alfombras rojas, desde la ropa, el maquillaje o el peinado. Pero este último tiene truco, según ha revelado la propia actriz en una entrevista para la edición británica de la revista In Style: "Me he teñido el pelo de todos los colores imaginables para diferentes películas. Me fue tan mal que mi pelo, literalmente, se cayó. Así que durante los últimos cinco años he utilizado pelucas, lo que ha sido lo mejor que le ha pasado a mi cabello", confiesa la protagonista de "Orgullo y prejuicio".
Desde que su cabello comenzó a caerse, Knightley tomó una decisión: no volver a someterse a cambios radicales de look capilar. La intérprete, de 31 años, tuvo un hijo el pasado año y desde entonces, explica en la entrevista, su pelo se ha vuelto más grueso. "Mi pelo natural es alborotado y rizado, y desde que tuve al bebé se ha vuelto 10 veces más grueso. Ahora se me enreda un montón", afirma.