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¿El fin del comienzo... el comienzo del fin?

Lunes, 18 de enero de 2016 10:00
<p>GERARDO MORALES. Un mes de muestra</p>

Todos los temas previstos para ser analizados en esta primera columna del año quedarán en la papelera de la computadora para más adelante. Un solo hecho, por demás relevante se roba hoy todos los titulares y los análisis que surgen de la actualidad: la detención de la señora Milagro Sala. Gerardo Morales, cumpliendo un mes y una semana de gestión, está cerrando a sus espaldas el primer capítulo de su gobernación, dejando en claro que cumplirá a rajatablas con lo que le prometió al 58% de jujeños que lo votaron y del que el resto de los votantes, si no había tomado nota debidamente, ahora tiene una precisión definitiva de que así lo hará. Además de las decisiones que fue tomando a nivel político y económico, el parámetro emblemático, es eliminar intermediarios y transparentar el origen, el manejo y el destino de los fondos públicos que especialmente se dedican a la acción social. En buen romance, no es otra cosa que bajar el perfil altísimo de la agrupación barrial Tupac Amaru, y obviamente, eclipsar el fulgurante sol K que relumbró durante quince años sobre la jefa tupaquera Milagro Amalia Ángela Sala de Noro. Que la dirigente social y hoy diputada del Parlasur, esté presa, en una celda común, por disposición de la justicia ordinaria, por el sencillísimo cargo de la incitación a cometer delitos y tumultos, más denuncias pendientes de resolver por amenazas e intimidación con armas de fuego, y con la Agrupación Tupac, al borde de la ilegalidad ya sin personería jurídica vigente, son el mensaje definitivo con que GM rubrica el fin del primer capítulo del comienzo de su gobierno. En el medio quedan cosas para volver a mirar.

¿Otra Justicia?

Se animó la justicia. "Ya está la orden del 'Chala' comentaron a viva voz en casa de Gobierno. Era la orden de detención sugerida desde la fiscalía de la doctora Liliana Fernández de Montiel y fue aprobada por el juez Raúl Gutiérrez. El sábado a las 10 de la mañana en las redacciones bien informadas se conocía la inminencia del arresto y mientras el ministro de Seguridad Ekel Meyer y el jefe de Policía se disponían a cumplir la orden judicial, el revuelo subterráneo ganaba las calles de la ciudad. Fue al mediodía, con orden de allanamiento domiciliario que los funcionarios interrumpieron el almuerzo de la Diputada. No hizo falta allanar, ya que la dirigente se avino a la detención y fue trasladada a la comisaría de la mujer. No fueron jueces nuevos ni procedimientos extraños. Todo lo mismo que durante muchos años, era impensable que ocurra. Es que la Justicia, evidentemente siempre atada a uno u otro carro, soslayó muchas veces denuncias y presentaciones, que al parecer, a partir de ahora, con otra conformación del Superior Tribunal y vientos corriendo desde diferentes ángulos, se animará a sacar de los polvorientos cajones y a dar andamiento a tantos trámites y sus correspondientes expectativas. Hoy la Tupac, como ya se dijo desde estas líneas, navega sin brújula y sin radar, y sin la protección del gobierno que le dio vida, que la sobrealimentó, que la hizo crecer y que la usó hasta el cansancio como referencia de políticas sociales exitosas y de inclusión, sin preocuparse de cuidar el costado legal de sus actividades. Los retazos de esa protección llegaron rápidamente por un alicaído tuit de Jorge Taiana, compañero del Parlasur de la señora Sala y por un desabrido comunicado del bloque de diputados locales del Frente para la Victoria, que cumplió con lo justo sin referirse explícitamente a la legisladora presa. Es comprensible: ella fue la peor socia y la compañera más indeseada que el oficialismo local tuvo que digerir en las campañas electorales del año pasado, por un mandato del gobierno nacional, que una vez más demostró que en determinadas circunstancias, muy poco les importa la realidad de las provincias periféricas. Para el bloque del Frente para la Victoria, hoy, la posición es complicada, inestable, gratuitamente muy molesta.

Voces tupaqueras

En tanto, desde la dirigencia tupaquera, se habló en diferentes tonos. "Es como en la dictadura" exageró la propia Milagro Sala, antes de ingresar a la comisaría e iniciar una huelga de hambre –decisión que ojalá revea, porque como se sabe, su salud es frágil-."Es la primera presa política del régimen" insistieron en las exageraciones otros dirigentes. "Sabíamos que se venía la criminalización de la protesta social" abundó un diputado del FUYO, a quien parece no haberle caído la ficha de que son parte de un escenario político donde perdieron las elecciones, y que la orientación ordenada por el kirchnerismo de no judicializar las protestas sociales, hoy se cambió por la de hacer valer los derechos de las mayorías y apostar por las transparencias en los manejos de la plata del estado. Y son esas mayorías las que le dieron la espalda tanto al modelo K como a la propuesta de la Tupac y su brazo político, el Partido de la Soberanía Popular y el FUYO. Hoy las reglas del juego son diferentes, como cada vez que el signo político de un estado se modifica. Para colmo, el gobernador anunció que hoy, presentará una gravísima denuncia penal por la supuesta desaparición de 29 millones de pesos que la señora Sala había recibido y cobrado para iniciar obras que nunca comenzaron. Si a todo esto se suma el lento desgranamiento del inicialmente multitudinario acampe en Plaza Belgrano, y la orden judicial que prohíbe que se tenga a menores en ese acampe, bien se puede imaginar que podríamos estar frente al comienzo del fin de una época donde las agrupaciones sociales, realmente comandaron gran parte de los destinos de la Provincia, y durante la cual, el propio gobernador Eduardo Fellner, chocaba contra la tozudez del gobierno nacional, que ciego, o con anteojeras, priorizaba enfocar a la Tupac antes que a su propio gobierno como referentes.principal del modelo.

Lo que viene

Seguramente, a partir del comienzo de la semana, con más tiempo para armar respuestas y medir consecuencias, comenzarán a resonar adhesiones y críticas a la detención de la señora Sala. Quizá lleguen desde Buenos Aires, y desde otros lados, fervientes admiradores de la Tupac y de su líder, unos sinceramente comprometidos, otros que tocan de oído, y muchos que aprovecharán la prensa para tribunear como paladines de los derechos y las libertades. Y también, como ya ocurrió, algunos gremios afines a ella, expresarán solidaridad y los de siempre, incapaces de respuestas originales o efectivas, caerán en la obviedad del paro para adherir a la jefa. Por su parte, GM recibirá respaldos políticos también obvios, muchos dirigentes e intendentes se volverán más gerardistas que el propio Gerardo, algunos por convicción, otros por la malsana felicidad de alguna revancha por viejas cuentas pendientes, en contra de la tupaquera. Será bueno, mientras todo esto ocurre, que la sociedad haga un esfuerzo por ir separando la paja del trigo. Y por entender que cuando termine la detención de la parlamentaria del Mercosur y las aguas se calmen, Jujuy necesitará recuperar la paz social y la capacidad de diálogo. Y comprender también que la organización Barrial Tupac Amaru no debe desaparecer, ni encarar cada conflicto como una situación personal. Sino debe seguir, fortalecerse dentro de la legalidad y de las reglas de juego, y ser, por qué no, también una celosa custodia de los intereses y de las necesidades de los excluidos, al fin y al cabo, objetivos para los que vio la luz. No será fácil, pero quizás no haya otra vía.

El "peronismo oficial fellenerista" balconeará la situación y seguramente tratará de no meterse en el conflicto, ya que está encarando su propio lío con las inminentes elecciones de normalización que lo tiene a maltraer entre reuniones semi oficiales y semi oficiosas dia por medio. El "peronismo externo haquimista", ya expresó su absoluta adhesión a los pasos de GM, y desde ese lugar buscará afirmarse para fortalecer su retorno a la vieja casa familiar que hasta hoy le mantiene cerradas las puertas.

Como no hay deuda que no se pague, ni plazo que no se cumpla, el tiempo vuela, los plazos se acortan. Transitamos como botón de muestra el fin del comienzo de los cuatro años de gobierno de un GM que después de estas demostraciones, seguramente irá por todos los caminos prometidos para buscar legitimar su campaña en los hechos y en la credibilidad popular. No le queda otro camino. La oposición, hoy por hoy, sin capacidad ni potencia para respuestas urgentes y sólidas, deberá armarse de paciencia para ordenarse hacia adentro. Qué cosa la política. Recién salimos de un año electoral terrible y desgastante, y antes de tener tiempo de relajarnos, ya el 2017, nos hace guiños, desde el fondo del camino.


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