En el marco del paro general, desde el mediodía comenzó la congregación de manifestantes en las inmediaciones del Congreso Nacional para expresar el rechazo al proyecto de reforma laboral. En la Plaza de los Dos Congresos y calles aledañas ya se observaban columnas de distintas organizaciones políticas y sindicales.
Entre las agrupaciones presentes se identifican el Partido Obrero, el MST y la CTA, que avanzan con banderas y consignas hacia el centro de la movilización. La concentración se desarrolló bajo un fuerte operativo de seguridad y con una mayor afluencia de manifestantes durante la tarde, en coincidencia con el debate previsto en la Cámara de Diputados.
Tras pasar las horas, la tensión aumentó en las afueras del congreso y algunos manifestantes comenzaron a lanzar botellas y palos a la Policía, y luego intentaron tirar una de las vallas. Si bien en un primer momento no respondieron las fuerzas, luego actuó un camión hidrante.
La intención de lanzar agua es para que se alejen de las vallas y no se generen conflictos cuerpo a cuerpo. De momento, algunos se refugian en una bandera de Argentina. Mientras que otros cantan “la patria no se vende”.
Los manifestantes no se dispersaron a pesar de la respuesta del camión hidrante y la formación de Gendarmería, por lo que los agentes respondieron y lanzaron gases lacrimógenos.
Las personas afectadas fueron atendidas por personal médico, mientras que un grupo de personas generó más disturbios: prendieron fuego a basura en la calle.
Tras los disturbios, la Policía de la Ciudad bloqueó calles de la zona de Congreso
Inmediatamente tras la utilización de gas pimienta y el accionar de los camiones hidrantes por parte de la Gendarmería Nacional y la Policía Federal, la Policía de la Ciudad procede a bloquear las arterias que permiten evacuar la Plaza Congreso. Los efectivos alegan “razones de orden público” y no ofrecen indicaciones sobre qué vías alternativas se pueden tomar para salir.