En la localidad de Maimará su patrona Nuestra Señora de la Candelaria recibió todos los honores expresados por la comunidad y las autoridades municipales durante la hermosa jornada de ayer.
El pueblo en general de esa localidad norteña, conmemora la festividad en agradecimiento a la santísima imagen por interceder y cuidar bajo su manto a las familias que con esfuerzo se superan diariamente.
El obispo de la Diócesis de Jujuy, Daniel Fernández, celebró la solemne misa ante gran cantidad de feligreses y la máxima autoridad, la intendente Susana Prieto, quien estuvo acompañada del diputado provincial Carlos Haquim y autoridades del Concejo Deliberante.
El calendario litúrgico y la tradición popular el 2 de febrero se unen para celebrar a la patrona, esta festividad en el poblado quebradeño posee una profunda raigambre católica y simboliza el triunfo de la luz sobre las tinieblas.
En la celebración religiosa y popular se conmemora también la presentación de Jesús en el templo y la purificación de María, marcando así el fin de la Navidad con la luz, la procesión después de la santa misa y gran devoción mariana.
Las familias en la jornada de ayer asistieron masivamente a la capilla. Después de la misa se efectuó la procesión por las calles del pueblo, a su paso la patrona derramó su bendición recibiendo agradecimientos por su bondad infinita.
Esperanza y fe en Tumbaya por su patrona
En la Quebrada los tumbayeños también honraron a su patrona, la Virgen de la Candelaria, renovando su vocación, su fe y su amor a través de buenas obras por quienes más lo necesitan en este tiempo de grandes carencias.
El párroco Abraham Pereyra ofició la solemne misa en la que estuvieron presentes el presidente de la Comisión Municipal de Tumbaya, Javier Medina, y el presidente de Cámara de Diputados de Jujuy y vicegobernador, Alberto Bernis, además de otras autoridades provinciales y municipales.
Un manto de devoción, música y esperanza cubre al pequeño poblado cada 2 de febrero en honor a la benefactora, demostrando que esta festividad es muy especial en la región y que atrae a gran cantidad de fieles año tras año.
A lo largo de la jornada central, como durante el rezo de la novena, la liturgia se entrelaza con costumbres populares que trascendieron generaciones y se mantienen intactas en esta celebración religiosa como en otras durante el año.
Desde la perspectiva litúrgica las honras se concentran en dos puntos principales: primero la presentación del Señor y la celebración de la vida consagrada; y uno de los rituales más emblemáticos de la celebración en la bendición de las velas (o de la luz).
El sacerdote se refirió sobre ello en la misa, al término comenzó la procesión por las calles de pueblo y pasado el mediodía se realizó un desfile cívico, militar y gaucho, en el que intervinieron numerosos representantes las instituciones del pueblo cerrando así el programa religioso.