Con un predio colmado de personas, entre talco, serpentina y espuma, se realizó la segunda jornada del Carnavalódromo en la Ciudad Cultural.
Desde muy temprano, cientos de personas, familias y amigos se congregaron para poder disfrutar del Carnaval en la capital jujeña. Al ingresar, el clima festivo transportaba, al levantar la mirada se podía ver mujeres y hombres bailando, niños corriendo, jugando con espuma, talco y hasta inclusive pintura de distintos colores que mostraban un panorama carnavalesco sin igual.
Los predios de "la cultural", se transformaron en el lugar propicio para vivir una experiencia inolvidable, con la participación de grandes grupos como Las 4 Cuerdas, César y su Grupo Felicidad, Tupac 7, entre otros, que musicalizaron el evento tan esperado.
El atractivo fue tal, que este año contó con gran participación de turistas nacionales e internacionales, quienes refirieron el no haber conocido un lugar tan festivo como la provincia de Jujuy.
A medida que iban pasando las horas, una multitud colmó el predio completo, y a lo lejos se dejaba entrever entre la cantidad de personas, las sonrisas contagiosas, la alegría del compartir y las caras pintadas dignas de una postal cultural jujeña.
Entre los comentarios de los presentes resaltaban los halagos para la mejor época de la provincia. El mes de febrero es sinónimo de celebración y algarabía en Jujuy.
"Es una experiencia única, y sin igual, un ambiente muy familiar y alegre. Seguro volveré el año entrante", comento Marcela Torres, una turista del Chaco Salteño, que vivió por primera vez la experiencia del carnaval en Jujuy.
Por su parte, Rosalía, jujeña y docente manifestó que "es hermoso poder ver como familiares y amigos se divierten y se reencuentran en un lugar tan festivo".
Finalmente, Claudia, que vino acompañada de su familia, comentó que "es muy divertido venir, traer pintura, espuma y jugar como si fuéramos chicos. El carnaval es la época más linda del año", señaló.
Cabe destacar que la fama del carnaval jujeño ya ha traspasado generaciones, límites fronterizos y hasta incluso culturas, es por estoque hoy, la palabra carnaval automáticamente nos transporta a ese olor a talco y espuma, junto a la calidez humana y la alegría del reencuentro.
El Carnavalódromo, por su parte, supo ser el lugar de encuentro para familias, amigos y niños, quienes no pueden llegar al norte. Brindando un fragmento de esa celebración muy cerca nuestro, sin salir de capital jujeña.