La problemática del suicidio vuelve a cobrar fuerza tras el lamentable hecho ocurrido en horas de la tarde de ayer, donde un joven perdió la vida. Este caso vuelve a poner en evidencia la urgencia de abordar la salud mental como una prioridad social. La construcción de espacios en los que las personas puedan sentirse escuchadas y acompañadas, es muy importante.
La secretaría provincial del área desde el 2016 trabaja con una estrategia integral, que permitió una baja en los casos de suicidio.
En este difícil contexto, profesionales advierten sobre la necesidad de reforzar las medidas de prevención, promoviendo la escucha activa, el acompañamiento y la contención. Como sociedad, el desafío es estar más atentos al otro, generar espacios de diálogo y actuar a tiempo para poder brindar ayuda a quienes atraviesan situaciones de vulnerabilidad emocional.
El secretario de Salud Mental de la Provincia, Agustín Yécora, en diálogo con El Tribuno de Jujuy, explicó que el trabajo se desarrolla en todo el territorio, con un fuerte énfasis en la detección temprana y en la construcción de redes comunitarias de cuidado.
"Seguimos trabajando en todos los ejes, prevención, promoción y asistencia, fortaleciendo las posibilidades de acceso y de detección temprana", señaló.
En ese sentido, remarcó que uno de los principales desafíos sigue siendo reducir el estigma que todavía engloba a los problemas de salud mental.
"Muchas personas no se animan a pedir ayuda por miedo, vergüenza o por prejuicios, que aún siguen presentes en la sociedad".
En algunos casos, esa situación hace que la consulta llegue tarde, cuando el malestar ya se ha profundizado.
"Queremos ampliar la red de cuidados", expresó Yécora, y destacó la importancia de construir espacios donde las personas puedan sentirse escuchadas y acompañadas.
En cuanto a la demanda de atención, explicó que el sistema trabaja con personas de todas las edades. Sin embargo, la mayor cantidad de consultas comienza a registrarse a partir de los 15 años y se mantiene a lo largo de distintas etapas de la vida.
Los principales picos se observan en adolescentes de entre 15 y 19 años, en adultos jóvenes de entre 25 y 45 y en personas mayores de 60. Aún así, el abordaje contempla a todos los grupos etarios, entendiendo que el bienestar emocional puede ser afectado en cualquier momento de la vida.
Uno de los datos que refleja la importancia de este tema es la cantidad de personas que acuden al sistema público de salud.
Durante el año pasado, alrededor de 124 mil jujeños recibieron algún tipo de atención vinculada a la salud mental.
Casi la mitad de esas consultas, cerca del 47%, corresponde a personas que presentan síntomas como ansiedad, angustia, tristeza o dificultades para dormir, pero que no necesariamente tienen un diagnóstico específico.
En ese sentido, se destacó que el rol de la comunidad es fundamental. Para Yécora, hay gestos simples que pueden marcar una gran diferencia.
"Las dos herramientas preventivas más importantes que tenemos son escuchar y dar un abrazo", expresó.
Escuelas, universidades, lugares de trabajo y distintos espacios de encuentro también pueden convertirse en lugares seguros de contención.
Muchas veces, quienes comparten el día a día con una persona son los primeros en notar cambios en su estado de ánimo o comportamiento.
Finalmente, el secretario de Salud Mental remarcó que pedir ayuda no es un signo de debilidad, sino todo lo contrario. "Es un acto de valentía", sostuvo.
Reconocer que algo no está bien y buscar acompañamiento es el primer paso para comenzar a sentirse mejor.
Donde pedir ayuda en Jujuy