El paro de 48 horas convocado por el Centro de Docentes de Enseñanza Media y Superior (Cedems) comenzó ayer con un alto nivel de adhesión en distintos puntos de la provincia, evidenciando el profundo malestar del sector educativo frente a la situación salarial y laboral. Según informaron desde el gremio, el acatamiento en la primera jornada ronda el 65%, aunque en algunas instituciones alcanza hasta el 90%, lo que marca la contundencia de la medida.
El inicio de la protesta estuvo atravesado por la postergación de una reunión que estaba prevista con autoridades del Ministerio de Educación. El encuentro fue reprogramado para el próximo lunes, lo que generó fuertes cuestionamientos por parte del sindicato. Desde el Cedems consideraron que suspender instancias de diálogo en medio de un conflicto no hace más que agravar la situación, sobre todo teniendo en cuenta que en esa reunión se iban a abordar temas urgentes como los abonos y la cobertura de cargos jerárquicos en escuelas técnicas.
En paralelo, el gremio salió al cruce de declaraciones oficiales vinculadas a los salarios docentes. Desde la conducción sindical aclararon que los montos más elevados que se mencionan públicamente corresponden a situaciones particulares, como cargos directivos o de supervisión que cuentan con adicionales por zona desfavorable, generalmente en contextos de ruralidad. En ese sentido, remarcaron que esos casos no representan la realidad de la mayoría de los docentes.
Asimismo, rechazaron la idea de que la labor docente se limite a una jornada reducida. Explicaron que para alcanzar una carga horaria completa, muchos educadores deben desempeñarse en turnos mañana y tarde, a lo que se suma una importante cantidad de trabajo fuera del aula. Entre estas tareas mencionaron la corrección de evaluaciones, la planificación de clases, la elaboración de materiales y la participación en actividades institucionales y escolares.
El reclamo salarial continúa siendo el eje central del conflicto. Desde el sector advirtieron que los incrementos otorgados resultan insuficientes frente al constante aumento del costo de vida, lo que impacta directamente en el poder adquisitivo de los trabajadores. En ese contexto, señalaron que muchos docentes se ven obligados a ajustar sus gastos o buscar ingresos adicionales para sostener sus hogares.
Como parte del plan de lucha, para la segunda jornada se prevé una permanencia en Casa de Gobierno reflejando un malestar y una posible marcha de antorchas junto a otros gremios estatales que se extiende más allá del ámbito educativo y que pone en evidencia la creciente preocupación por la situación económica.