En un contexto donde cada vez más estudiantes presentan dificultades para comprender lo que leen, especialistas alertan sobre una problemática que crece y que requiere un abordaje integral: la lectoescritura y, en particular, la dislexia.
“La lectoescritura es un proceso cognitivo complejo que no se adquiere de manera natural. A diferencia del lenguaje oral, necesita enseñanza y acompañamiento”, explicó la Lic. En Psicopedagogía Adriana Baspineiro, directora de Huellas Jujuy y representante de DISFAM( Organización Internacional Dislexia y Familia) en la provincia.
Según la especialista, el problema de comprensión lectora no responde a una única causa. Por el contrario, intervienen múltiples factores: desde dificultades específicas del aprendizaje hasta cambios en los hábitos culturales, el impacto de la pandemia y el uso constante de tecnología, que favorece estímulos rápidos en detrimento de procesos más profundos.
“No todos los chicos tienen el mismo problema. Algunos presentan dificultades pedagógicas, pero otros tienen trastornos del neurodesarrollo como la dislexia. Es fundamental poder diferenciarlos”, sostuvo.
Qué es la dislexia y cómo impacta
La dislexia es un trastorno del neurodesarrollo que afecta las conexiones cerebrales responsables de la lectura. Esto impide que el proceso se automatice, generando un esfuerzo constante en quien la padece.
“Es como si el cerebro no lograra consolidar el camino para leer de manera automatizada. Entonces la persona debe concentrarse en cada letra ,ocupándose de deletrear , y no de la comprensión”, explicó Baspineiro.
Entre los principales desafíos se encuentran la baja fluidez, la lentitud en la lectura, errores frecuentes y problemas para comprender textos. Además, pueden aparecer complicaciones asociadas, como dificultades en la memoria fonológica y funciones ejecutivas, como la memoria de trabajo, planificación o flexibilidad cognitiva.
Un dato clave: la dislexia no está vinculada a la inteligencia, es decir que las personas con dislexia evidencian un coeficiente intelectual conservado.
Señales de alerta y detección temprana
Existen indicadores que pueden observarse desde edades tempranas, tanto en el hogar como en la escuela. Entre ellos, dificultades con rimas, problemas para aprender secuencias como los días de la semana, retraso en la aparición del habla, dificultad para recordar nombres.
“Ante cualquier duda, es importante consultar. No hay que quedarse esperando sin hacer nada. Se puede acompañar mientras se evalúa”, recomendó la profesional.
La importancia de lo emocional
Uno de los aspectos más sensibles es el impacto emocional en los niños.
“Muchos se frustran porque ven que sus compañeros avanzan y ellos no. Empiezan a perder la motivación y a pensar que no son capaces”, advirtió.
En este sentido, el abordaje no solo debe centrarse en lo pedagógico, sino también en fortalecer la autoestima y el deseo de aprender.
En los más grandes puede suceder que aparezcan también conductas como no querer ir a la escuela, poner excusas, aislarse o desgano.
Nuevas herramientas y abordajes
En cuanto al tratamiento, en Huellas Jujuy, se trabaja de manera personalizada según cada caso. Entre las herramientas más recientes, se destaca el uso de plataformas digitales como Glifing, que es un método de entrenamiento de la lectura, que combina actividades especificas , juegos y seguimiento del progreso individual. Este programa Europeo se aplica desde los 4 años y sin límite de edad. La profesional capacitada realiza una evaluación por medio de la plataforma y a partir de la misma planifica objetivos y selecciona las actividades adecuadas. Lo interesante de esta novedosa metodología es la activa participación de cada familia desde la comodidad de su hogar. Glifing no solo se utiliza para personas con dislexia, sino también para aquellas que precisen reforzar las habilidades lectoras. Incluso se aplica para personas adultas o de tercera edad con un correlato neurológico.
“Los avances son muy positivos en poco tiempo, especialmente porque mejora la motivación, la velocidad y la comprensión lectora ”, indicó Baspineiro.
Un desafío educativo en crecimiento
Si bien no existen datos precisos a nivel provincial, se estima que entre uno y cuatro alumnos por curso pueden presentar dislexia. En este marco, la demanda de consultas ha aumentado de manera significativa.
Además, aunque Jujuy cuenta con legislación vigente en la materia, aún persisten desafíos en la implementación y en la capacitación docente.
“Es necesario trabajar de manera articulada para dar respuestas, por ello DISFAM tiene como objetivo expandir acciones en todas las provincias del país. La problemática está , va en aumento y además nuestros niños de inicial crecen , y las respuestas son necesarias en los niveles primario, secundario y hoy también terciario y universitario, donde hay vacíos que acompañar”, concluyó. Para mayor información o consultas, comunicarse al 3884877463.