LILIANA ALFARO
Se intensificaron en Jujuy los trabajos de monitoreo de oviposición que lleva adelante la Universidad Nacional de Jujuy (Unju), en forma conjunta con la Secretaría de Medio Ambiente y la Dirección de Defensa Civil de la Municipalidad de San Pedro. Uno de los investigadores anunció que el operativo se realiza de manera sostenida y se decidió duplicar la cantidad de sensores instalados para reforzar la vigilancia hasta el invierno.
El monitoreo se realiza para seguir la evolución del mosquito Aedes aegypti, vector del dengue, cuya proliferación se ve favorecida por las condiciones climáticas, calor y humedad. El biólogo Mario Linares, investigador del Instituto de Biología de la Altura (Inbial), explicó: "Continuamos con el monitoreo de oviposición en San Pedro como veníamos haciendo, pero este año, en estos últimos meses y hasta el invierno, vamos a duplicar la cantidad de sensores. Ahora estamos colocando 70, cuando antes eran 35".
El especialista dijo que por el momento, los registros muestran una situación relativamente tranquila. "Estamos en una situación estable en cuanto a la densidad y distribución de huevos. Salvo algunos puntos aislados, no hay lugares con grandes cantidades. Incluso estamos alrededor de un 40% por debajo de los valores del año pasado para la misma época y muy por debajo de lo que registrábamos durante la epidemia de dengue", precisó.
No obstante, advirtió que la vigilancia debe mantenerse, especialmente por la aparición de casos de chikungunya en la región. "Epidemiológicamente estamos en alerta por los casos detectados en la provincia, pero el vector todavía se encuentra en niveles controlables. Eso nos da cierta tranquilidad, aunque no significa que debamos bajar los brazos", dijo.
Destacó que el control domiciliario es fundamental. "Este es un momento clave para sostener el descacharrado y las medidas de cuidado en las viviendas. Con el aumento de la temperatura y las lluvias, la actividad del mosquito puede incrementarse, por lo que es importante mantener las acciones preventivas", dijo.
En este monitoreo por parte de la Unju trabajan los investigadores Emiliano Fumagalli del Instituto de Estudios Celulares, Genéticos y Moleculares (Icegem), Fabiola Parussini del Instituto de Ecorregiones Andinas (Inecoa), y la Universidad Nacional de Jujuy además de Linares del Inbial. Linares explicó que los datos obtenidos por el Inbial se informan periódicamente a Defensa Civil y a la Secretaría de Medio Ambiente de San Pedro, organismos que definen las acciones de control según las zonas donde se detectan mayores valores.
Además, consideró que los indicios actuales permiten prever un año relativamente tranquilo para el dengue. "Lo vemos tanto en los países limítrofes como en la ausencia de casos en nuestra región. En cambio, la novedad es el chikungunya, que ha tenido muchos casos en Bolivia y ya se registraron algunos importados en el norte argentino", dijo. Recordó que en Jujuy se detectaron casos en Aguas Calientes, Perico y Caimancito, aunque no en San Pedro, y recomendó mantener la vigilancia. "Puede ser que haya menos dengue porque hubo muchos casos en la última epidemia y parte de la población quedó inmunizada, o porque no han ingresado casos nuevos. Son escenarios posibles", dijo.
También afirmó que la temperatura es el principal factor que regula la dinámica de estos vectores. "Las personas generamos ambientes favorables, porque ofrecemos sitios con agua para la cría y también alimento. La hembra busca sangre humana y por eso suele encontrarse dentro de las casas, donde además tiene refugio y temperatura adecuada", dijo.