La Estación Experimental Agropecuaria del Inta Yuto avanza en una estrategia innovadora para proteger a los cítricos del Noroeste Argentino. Tras la puesta en marcha de controles en rutas mediante canes adiestrados, el organismo realizó el pasado miércoles una demostración en campo, en una plantación comercial y en arbolado urbano, donde los perros detectaron la presencia de "Diaphorina citri", insecto vector del HLB.
La actividad se desarrolló en una parcela del productor César Bejarano, en la localidad de Yuto, en un cultivo de mandarina. Ceferino Flores, ingeniero agrónomo de la Experimental, explicó que hasta el momento las pruebas se realizaban en condiciones controladas, por lo que la jornada representó un paso clave. "Fue la primera demostración directamente en campo de productor, mostrando que los canes pueden detectar Diaphorina citri tanto en plantaciones comerciales como en arbolado urbano", detalló.
Flores destacó que Bejarano acompaña desde hace años las iniciativas técnicas de la institución y apoya los procesos innovadores, lo que permitió concretar la experiencia en condiciones reales. En esa ocasión estuvo presenciando el director del Inta Yuto, Matías García Rodríguez, y el ingeniero agrónomo Rodrigo Galíndez, gerente técnico de Afinoa, a quien estaba dirigida la demostración. El objetivo central fue comprobar la eficacia de los animales fuera del laboratorio y en situaciones productivas concretas.
El proyecto se desarrolla por etapas: en la primera instancia, los perros trabajan en puestos de control detectando la presencia de cítricos que ingresan de contrabando al NOA, ya sea frutas, plantas o restos vegetales, algo que ya se comenzó hacer hace meses con éxito. Actualmente cumplen esa función en operativos vinculados a la Asociación Fitosanitaria del Noroeste Argentino (Afinoa).
En esta segunda fase, los canes fueron entrenados para identificar al insecto vector del HLB, conocido científicamente como "Diaphorina citri". Precisó que el Huanglongbing (HLB) es una enfermedad bacteriana considerada la más grave a nivel mundial para la citricultura, y debido a que la región de Salta y Jujuy es productora, además de Tucumán, se tiende a proteger sus cultivos.
El Huanglongbing (HLB) es causada principalmente por la bacteria Candidatus liberibacter asiáticus, aunque hay otras formas de la bacteria que también provocan la enfermedad que afecta a todas las plantas de cítricos y algunas plantas ornamentales como el mirto, murraya o jazmín árabe (Murraya paniculata). Cabe recordar que en Argentina fue detectada en 2012; sin embargo, Salta, Jujuy y Tucumán continúan libres de la enfermedad, condición que el sector busca preservar.
"El propósito es impedir que llegue al NOA cualquier posible vehículo de contagio, incluso cuando no necesariamente porte la enfermedad", explicó Flores. En ese sentido, el ingeniero agrónomo e investigador del Inta explicó que cada planta infectada que no se detecta a tiempo se convierte en un multiplicador del problema, de allí la importancia de reforzar las acciones preventivas.
El tercer nivel del proyecto, considerado el más relevante, apunta a entrenar a los perros para detectar directamente plantas enfermas con la bacteria causante del HLB. Esa etapa se encuentra en desarrollo y representa el desafío final del programa.
El trabajo es llevado adelante por el Grupo Cinotécnico Canino "Detección Canina en Cultivos" (DCC), una unidad especializada coordinada por Claudio Corbalán, exadiestrador de la Policía de Salta, que colabora con Inta Yuto desde 2019.
Flores recordó que la iniciativa nació ese año, cuando junto a Corbalán comenzó a explorar la posibilidad de entrenar perros para detectar el vector del HLB. "Con muy pocos recursos, pero con mucho compromiso, empezamos a construir la idea y a probar alternativas hasta llegar a esta etapa", recordó.
La estrategia cuenta con el respaldo de la Comisión Provincial de Sanidad Vegetal (Coprosave) de Salta y Jujuy, que nuclea a entidades vinculadas a la sanidad vegetal como Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (Inta), el Instituto Nacional de Semillas (Inase), Afinoa, la Universidad Nacional de Salta (Unsa), la Universidad Nacional de Jujuy (Unju) y los Ministerios de Producción de ambas provincias. El Senasa, en tanto, se mantiene informado sobre los avances y cumple el rol de autoridad de control sanitario.
Con este desarrollo, el Inta Yuto busca fortalecer una herramienta tecnológica inédita en la región, que combina innovación, trabajo interinstitucional y compromiso del sector productivo, tendiente a resguardar una de las economías regionales más importantes del NOA, la citricultura.