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Nelba Plaza y su empeño por recuperar la memoria de Palpalá

La reconocida docente, escritora e investigadora suma voluntades y narradores de la historia palpaleña.También trabaja en la edición ampliada del libro dedicado al accionar del Rotary Club "Corazones de acero".
Jueves, 26 de febrero de 2026 00:25
EN NUESTRO DIARIO | LA EMBAJADORA DE LA CULTURA DE PALPALÁ NELBA PLAZA.

Embajadora de la cultura de Palpalá y socia honoraria del Rotary Club "Corazones de acero" de la ciudad siderúrgica, Nelba Plaza encabeza un sinnúmero de valiosas iniciativas tendientes a recuperar la historia de aquel pueblito lejano del general Manuel Nicolás Savio donde, en 1945, nació la siderurgia nacional.

Su gran inspiración ha sido, sin duda, su padre, Ventura Plaza, a quien define como "gran contador de historias y uno de los primeros habitantes del Palpalá de antaño. Me formó bajo su tutela e hizo que me adentrara en su historia y la sintiera cual ninguna y valorara la tierra donde he nacido, su gente, su identidad cultural y descubriera ese estamento organizado como sociedad que se mantiene en el tiempo desde su origen al hoy, surgiendo entre los años 20 al 30 como célula agrícola y de caza en el valle de la hoy Palpalá. Finqueros y dueños de chacras se fueron ubicando en ese Palpalá de antaño, se sumaron a esta comunidad muchos inmigrantes, se instalaron en el valle de los Pala-Pala, en la esquina angular de tierra entre los ríos Grande y Los Alisos enmarcado por las Serranías del Zapla. Con el tiempo sería transformado el valle con su crecer. Se dice que en la zona del río Grande en los primeros tiempos existía uno de los primeros Pucara, llamado Pucara Grande".

Este relato tan vívido de tiempos pasados forman parte del libro "Narraciones palpaleñas" que Nelba Plaza ideó hace unos años para rescatar los testimonios de los hijos de la gesta del acero. Organizó "ruedas, entrevistas y rondas de narradores" para que los mismos vecinos constituidos en protagonistas sean la "voz que darán vida a esas historias". . . "llenando y actualizando nuestros recuerdos de vida". Oportunamente los narradores que la inquieta docente y escritora sumó al proyecto materializado en el maravilloso libro, fueron reconocidos con pergaminos por su participación.

Para Plaza, el general Manuel Nicolás Savio -padre de la siderurgia nacional- ha sido el primer narrador palpaleño. Y no puede ser más atinada esta observación si uno recuerda aquellas sentidas líneas que escribió aquel 11 de octubre de 1945 cuando en Altos Hornos Zapla se produjo la primera colada de arrabio argentino. "Allá en Jujuy, en un pueblito lejano, un chorro brillante de hierro nos ilumina el camino ancho de la Argentina. Que su luz no se apague nunca. Sigamos su luz. íViva la Patria!". Estas palabras han marcado a fuego el corazón de generaciones de palpaleños, entre ellos a Nelba Plaza que dedica gran parte de su tiempo a rescatar la historia del amado terruño.

Ahora está concentrada en la edición ampliada del libro que narra la historia del Rotary Club "Corazones de acero" desde 2015 al presente. Como ha sido siempre, cuenta con el apoyo del Rotary, el Concejo Deliberante y la Municipalidad de Palpalá, cuyas autoridades reconocen el valor de la obra de Plaza.

MATERIALIZADOS EN LIBROS | PROYECTOS DE LAS NARRACIONES Y DEL ROTARY.

En su afán de poner a Palpalá en el centro de la escena, en cada edición de la Feria del Libro que se realiza en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, lleva ejemplares de las "Narraciones palpaleñas" que regala a quienes se acercan al stand de la provincia.

Palpalá mágico

En "Narraciones palpaleñas" Nelba Plaza escribió: "la sirena mañanera de Zapla despertó nuestro letargo con tibio sol vallisto asomando por el este palpaleño; salí al camino de luz esperando encontrarme contigo, tu voz y canto, enredó magia histórica de un sabio ayer.

Esas historias nuestras desgranaron un bello rosario de hechos pueblerinos, que nos hizo con fuerza volar, volamos con la narración de cuentos familiares al cielo; he hicieron presente el aprenderlas cual saber de luz.

Fue ventana clara, el ascensor del Hotel-Casino Palpalá, estratégico, permitió visualizar este tan bello paisaje: mi ciudad, sus cerros, río Grande y Altos Hornos de Zapla, la vieja estación, barrios y un San Cayetano entre flores.

Vemos en verde profundo "Loma Golf", las canchas de tenis, de golf, junto a transparente pileta y gran salón de reunión; adivinamos a lo lejos Centro Cívico de nuestro Palpalá, y en lo alto, la villa turística en las Serranías del Zapla.

Río Blanco es paz, su santuario patrimonio, su Virgen es luz y la patrona, María del Rosario, es fe en santa oración y nos lleva paisaje verde, al señorial Remate, misterioso campesino; pongo transformación mágica, con Los Blancos y Las Capillas. Asombra Cucho y Las Escaleras, por el caminar del ganado en árida huella serpenteada del cerro. Oh Dios cuánta belleza".

 

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