Se llevan a cabo en San Pedro las últimas audiencias por el femicidio de Tamara Fierro, este lunes se realizaron los alegatos, en el cual el fiscal Résua pidió prisión perpetua para Guerrero por femicidio mientras que para Esteban Pérez 5 años por encubrimiento agravado.
Previo a los alegatos, uno de los acusados, Maximiliano López, quien enfrenta cargos por encubrimiento agravado y solicitó declarar de manera voluntaria justo antes de que las partes expusieran sus conclusiones. Visiblemente nervioso, el joven se dirigió a los jueces para despegarse del núcleo del crimen que conmocionó a la localidad de Fraile Pintado en mayo de 2025.
“Son mis amigos, pero soy inocente”, afirmó López ante el tribunal, en una declaración que sorprendió a los presentes. Según pudo reconstruir este medio, el imputado reconoció su vínculo cercano con Jairo Guerrero —alias Diego Castro, el principal sospechoso del femicidio— y con Esteban Fernando Pérez, pero remarcó que esa relación afectiva no lo convierte en partícipe del brutal asesinato de la joven estudiante de enfermería.
“No tengo nada que ver con esto”, sostuvo, intentando desmarcarse de las sospechas que lo señalan como parte de una maniobra para ocultar el cuerpo de Tamara, que fue hallado calcinado tras una intensa búsqueda que mantuvo en vilo a toda la provincia.
Tras su testimonio espontáneo, dio inicio formal a la ronda de alegatos. Tanto la fiscalía como la querella mantienen su postura firme respecto a Guerrero: solicitan para él la pena de prisión perpetua, bajo la calificación de homicidio agravado por ensañamiento y por mediar violencia de género.
En cuanto a Maximiliano López y Esteban Fernando Pérez, acusados de encubrimiento agravado, el panorama es distinto pero no menos complejo. Para ellos, el Ministerio Público Fiscal evalúa una condena de entre 1 y 6 años de prisión, aunque la defensa buscará revertir el vínculo penal con el femicidio.
La palabra final está ahora en manos de los jueces, mientras la familia de Tamara y la comunidad de Fraile Pintado esperan justicia en una causa que marcó un antes y un después en la lucha contra la violencia de género en la región.