16°
4 de Abril,  Jujuy, Argentina
PUBLICIDAD

La guerra que no termina

"No es solo una guerra ni una disputa geopolítica: es una herida abierta en la memoria argentina".
Viernes, 03 de abril de 2026 23:41
HÉROES DE LA PATRIA | LOS QUINCE JUJEÑOS CAÍDOS EN LA GUERRA DE MALVINAS.

Más allá del territorio. En el marco del 2 de abril, Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de Malvinas detenernos a pensar no es solo un acto conmemorativo: es un acto de conciencia. "Malvinas no es solo una guerra ni una disputa geopolítica: es una herida abierta en la memoria argentina, donde el heroísmo convive con el abandono, y donde cada testimonio es un acto de justicia frente al olvido". Cada acto deja huella. Pero cada responsabilidad. . . tiene dueño". Hablar de Malvinas es hablar de territorio, sí. Pero también es hablar de historia, de poder, de identidad. . . y, sobre todo, de dolor. Dolor que no terminó en 1982. Dolor que aún hoy habita en los cuerpos, en las familias, en la cultura. Porque la guerra no termina cuando cesan las armas. Continúa en el psiquismo, en los vínculos y en la memoria colectiva (van der Kolk, 2014).

Historia y política: lo visible del conflicto. Las Islas Malvinas constituyen uno de los conflictos geopolíticos más persistentes entre Argentina y el Reino Unido. Desde 1833, Argentina sostiene su reclamo de soberanía basado en la integridad territorial, mientras que el Reino Unido apela al principio de autodeterminación de los habitantes actuales (Cisneros & Escudé, 2000). Pero esta explicación, aunque válida, es incompleta. "Se instala una presencia, se construye una población bajo esa lógica, y luego se usa esa misma población como argumento de legitimidad". "Primero se produce el desorden. . . luego se construye una narrativa que lo justifica". Porque cuando una historia comienza con una apropiación: "No se trata solo de quién vive hoy en las islas, sino de cómo llegaron. Porque cuando el origen es una apropiación, la identidad que se construye después también lleva esa huella".

Lo justo y lo injusto: una lectura necesaria. Desde la perspectiva de Bert Hellinger, los sistemas humanos se organizan en torno a órdenes: pertenencia, jerarquía y equilibrio. Cuando estos se alteran, aparece el desorden. Y todo desorden deja huella. Tomar y quitar lo que no nos pertenece es un acto de desorden. Apropiarse sin honrar ni agradecer es un acto perpetrador. Y aunque no me alinee con esa lógica, puedo reconocer algo incómodo: la avaricia existe. A veces, incluso, parece organizar el mundo. Por momentos, el escenario global recuerda a esa dinámica casi infantil -y sin embargo tan vigente- de "Pinky y Cerebro": una asociación entre ambición e ingenuidad, entre cálculo y ceguera. No puedo mirar con buenos ojos la usurpación. Pero hay algo que interpela aún más profundamente: La perpetración que también ocurrió desde nuestro adentro.

El desorden: afuera y adentro. Porque no todo el desorden vino de afuera. Se rompió el orden. Los grandes no protegieron a los más jóvenes. Jóvenes enviados a la guerra sin recursos, sin preparación, sin sostén. Esto no es solo una lectura emocional: está documentado en obras como Iluminados por el fuego, basada en el testimonio de Edgardo Esteban. Entonces la pregunta cambia: ¿El perpetrador fue solo el otro? ¿O también el adentro? Ambos. Ambos perpetradores no tuvieron ojos para ver. O no quisieron mirar.¿Dónde estaban mirando? Trauma: lo que no terminó. ¿Lo que pasó. . . pasó?¿El trauma pertenece solo a lo individual? Sabemos que no. El trauma es también colectivo. Se inscribe, se transmite, se reactiva (van der Kolk, 2014). Se manifiesta en silencios, dolor persistente, fragmentación, dificultades vinculares.

Como señala Laura Ballatore: "El sacrificio de estos hombres que dieron su vida por la patria sigue sin ser plenamente reconocido". Y cuando no hay reconocimiento, el dolor no se ordena. Se perpetúa.

Memoria, reparación y sistema. La memoria no es solo recordar. Es ordenar. "Malvinas no es solo una herida territorial: es un sistema interrumpido donde los muertos aún esperan ser mirados, los vivos aún buscan lugar, y la historia pide, en silencio, ser ordenada". Los muertos excluidos generan peso en los vivos. Esto se expresa en discursos congelados, tensiones persistentes, dificultades sociales. Porque lo que no se integra. . . vuelve.

Responsabilidad y conciencia. Reconocer implica algo más profundo que señalar al otro. Implica también reconocer errores, aceptar que hubo decisiones internas que generaron daño. Nombrar lo ocurrido, sin negación. Ordenar responsabilidades. Cada actor en su lugar. Diferenciar niveles: político, militar, social, familiar, individual. Aprender del pasado.Transformar prácticas, no solo discursos.

Tomar decisiones más conscientes. Recordemos: Narrar es parte de sanar. Reconocer es parte de honrar. Integrar y dar lugar. . . es parte de la paz. Porque una sociedad que solo señala, no sana. Una sociedad que ordena. . . sí. Malvinas hoy: la guerra en lo cotidiano Cuando: inauguramos sin sostener. Gestionamos sin recursos. Decidimos sin responsabilidad. Tomamos más de lo que podemos cuidar. Reproducimos la misma lógica. La guerra no terminó.Cambió de escala. "El frío que todavía habita en los cuerpos".

Hacia una conciencia más adulta. ¿Cuánto dolor más transitaremos por no asumir una posición adulta? ¿Cuánto más seguiremos repitiendo estos berrinches territoriales en distintas escalas? ¿Cuándo comprenderemos que el suelo nos pertenece a todos? Que abusar por avaricia -aunque parezca triunfo- trae consecuencias. Porque la sociedad no es un órgano aislado. Todos somos parte. Crecer implica: Mirar. Asumir. Ordenar. Transformar.

Gestos que muestran otro camino. A lo largo de la historia, incluso en conflictos profundos, han existido gestos que marcan otro nivel de conciencia. La reina Isabel II realizó gestos de acercamiento en su visita a Argentina en 1995. La Iglesia Católica, a través de Juan Pablo II, ha señalado la necesidad de pedir perdón por los errores históricos. No reparan todo. Pero abren conciencia. Como expresa Laura Ballatore: "Reconocer el valor de los caídos y rescatar del olvido el testimonio de los que volvieron". Honrar no es solo recordar. Es ordenar. Es incluir. Es dar lugar. Los vemos. Honramos su destino. Ustedes pertenecen. No fue en vano. Tomamos la vida que vino después. . . con responsabilidad. "Malvinas no es solo algo que pasó". Es algo que aún nos pasa. Y tal vez, recién ahora, estamos empezando a mirarlo de verdad.

A los excombatientes jujeños de Malvinas: Hoy honramos a quienes partieron desde esta tierra del norte, llevando en el cuerpo el frío de las islas y en el corazón el amor por la patria. A ustedes, excombatientes jujeños, que fueron jóvenes en medio de una guerra que los superaba, les decimos: los vemos. Vemos su coraje, su dolor, su silencio y también su dignidad al volver. Como recupera Laura Ballatore sus historias no son números ni fechas: son vidas, son nombres, son memorias que laten en cada familia y en cada rincón de Jujuy. Ustedes no solo estuvieron en Malvinas. Malvinas vive en ustedes. Y por eso, hoy, como sociedad, elegimos algo más que recordar: elegimos reconocer, agradecer y dar lugar. Porque honrar es también decir no fue en vano, no están solos, pertenecen. Gracias por lo que dieron. Gracias por lo que resistieron. Gracias por seguir estando.

Nombramos a quienes desde Jujuy dieron su vida en Malvinas: Humberto César Alemán, Omar Andrés Chaile, Héctor Diez Gómez, Raúl Aristóbulo Farfán, Teodoro Laguna, Justo Eustaquio Mamani, Antenor Sajama, Ramón Elías Zalazar, Roberto Enrique Sancho, Jorge Rubén Torres, Roberto Úzqueda, Fernando Fabián Zarzoso, Miguel Ángel Ávila, Héctor Rubén Oviedo y Ángel Fidel Quispe. Ellos no son una lista. Son historia viva de esta tierra. Son nombres que sostienen la memoria de un pueblo. Y junto a ellos, honramos también a los más de 180 jujeños que regresaron. A quienes volvieron con el cuerpo, pero muchas veces sin haber podido volver del todo. No están solos. Pertenecen. Gracias. Por lo que dieron. Por lo que resistieron. Por lo que aún hoy sostienen. (Pamela Arraya, licenciada en Psicología).

 

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD