Otra vez la entrada de Francisco Molina desde el banco de suplentes "albiceleste". El volante volvió a ser lo mejor del equipo con su aporte desde la mitad de la cancha.
En el marco de la sexta fecha del campeonato de la Primera Nacional, se presentó Gimnasia y Esgrima en el interior bonaerense.
Ayer el "lobo" visitó a Tristán Suárez en Ezeiza.
Fue caída de Gimnasia que no hizo pie nunca en el duelo ante el "lechero" y fue goleado por 3 a 0.
En el primer tiempo al equipo de Pellerano le costó adaptarse al ritmo de juego y sobre todo a las condiciones en las que se estaba jugando. En la ciudad de Ezeiza se cortó la energía eléctrica y en la cancha para dar luz funcionó un grupo electrógeno que evidentemente tuvo sus limitaciones teniendo en cuenta que la energía del estadio parecía no ser la ideal.
De mitad de cancha para adelante, Gimnasia no generó mucho.
A los 20 minutos de esa primera etapa llegó el gol de Tristán Suárez. López no pudo rechazar el peligro en el área del "lobo" y Berón anotó.
El cuadro "albiceleste" no encontró jamás los caminos para empatar y solamente causó una leve preocupación al rival desde la vía aérea.
El local se fue ganando por la mínima diferencia al vestuario.
En el complemento, sobre los 10 minutos, el DT de Gimnasia introdujo cambios para mejorar la productividad en el rectángulo de juego. Ingresaron: Molina, Gallardo y Cachi.
El dinamismo y las acciones de peligro no llegaron para un "lobo" indeciso e impreciso.
La goleada del "lechero" se terminó configurando gracias a dos goles de penal. Maximiliano Álvarez a los 37 y Luayza a los 44 pusieron cifras definitivas al triunfo de Tristán por 3 a 0.
Las desatenciones defensivas del equipo de Hernán Pellerano que ya van siendo recurrentes en los últimos partidos y las imprecisiones en la mitad de la cancha para generar juego y molestar al rival de turno.
Venía teniendo una aceptable tarde-noche, hasta el segundo penal que le cobro a favor a Tristán Suárez y la expulsión incorrecta del duro zaguero Nicolás Dematei.