Con la repentina partida de Selva Alemán en septiembre de 2024, su compañera de vida y de escenarios, la mudanza y el duelo se cruzaron en la vida de Arturo Puig. En una entrevista con Teleshow, el actor confesó que tuvo que tomar una decisión movilizante y cambiar la casa en la que había pasado tres décadas con su mujer por un departamento en la misma calle, Migueletes de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
El proceso de adaptación no resultó inmediato para Puig, quien habló de los desafíos de dejar atrás tantos años en el mismo lugar. "Me cuesta mucho acostumbrarme al departamento", aseguró. Más allá del impacto emocional, está el físico: dejar atrás un espacio más amplio a otro más acotado. Un momento de ajustes en el que afirmó haber encontrado algo de estabilidad. "Me voy acomodando" dijo al iniciar el relato en torno a Buenas Palabras, un espectáculo de corte epistolar e interpretación libre con el que repasa algunos de los textos que marcaron su vida.
El trabajo es parte de esta reinvención. Su regreso a los escenarios se dio tras no aceptar el teatro tradicional, porque sentía que no era el momento para hacerlo, y agradece todos los llamados que recibió con propuestas. La solución la encontró en lo artesanal. "Se me ocurrió hacer un espectáculo de lecturas. Textos, poesías, cuentos, pero también la carta de Richard Burton a Liz Taylor, que para mí es espectacular. Además incorporé el monólogo de El Gran Dictador de Chaplin y voy contando algunas cosas mías, pero no muy personales", subrayó al compartir una anécdota con el recordado Enzo Viena a comienzos de los 70."Fuimos a hacer teatro después de actuar juntos en la novela Nino y fue extraordinario, nos pasó de todo".
Sobre la selección de los textos respondió que "en realidad fue junto a Rita Terranova. Hace unos tres o cuatro años con Selva habíamos hecho un programa de radio, también leyendo textos, y la que nos daba los textos era Rita, porque tiene mucho conocimiento del tema. Rita en ese sentido es una capa y entre los dos fuimos seleccionando los distintos textos".
También mencionó que "hay música grabada que la hizo Martín Bianchedi. La escenografía, tiene tonos rojos, con unas cortinas, que la hizo Graciela Galán, y las luces a cargo de Jorge Pastorino".
El regreso de Puig a las tablas trae una agenda ajustada y la consigna de evitar el desgaste. Al ser consultado por la dinámica de su espectáculo, anticipó que "voy a hacer diez funciones en el Teatro San Martín, y después voy a pasar al Complejo La Plaza a hacer un día por semana", dejando claro que las siguientes etapas de la gira serán estratégicas y locales.
A pesar del interés del público por una recorrida extensa, Arturo Puig remarcó que su intención es mantener las distancias cortas: "Voy a ir cerca, no por las provincias, porque no quiero cansarme".
La obra se estrenó el pasado 19 en la sala Cunill Cabanellas del teatro San Martín sito avenida Corrientes 1530 de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.