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“La repetición de excesos puede derivar en hígado graso alcohólico”

Lunes, 23 de febrero de 2026 00:00

ABIGAIL TERAN

Durante las vacaciones de verano y el festejo del carnaval hubo en la comunidad una combinación tremenda de ingesta de alimentos con altas calorías como comida chatarra, gaseosas y golosinas y el consumo prolongado de alcohol. ¿El cuerpo necesita desintoxicarse de este tipo de excesos?

Obviamente sí. El alcohol es tóxico para el organismo, especialmente para el hígado, pero también afecta la función digestiva, el sistema nervioso y el metabolismo en general. Las comidas pesadas, ricas en grasas, frituras y condimentos, tampoco aportan nutrientes esenciales y no son necesarias a diario.

Después de períodos como fin de año o carnaval, donde se acumulan transgresiones alimentarias, es importante retomar conscientemente hábitos más saludables. El cuerpo tiene mecanismos naturales de depuración, pero necesita que lo acompañemos con mejores elecciones: más frutas y verduras, alimentos frescos, antioxidantes y abundante agua.

¿Existen dietas detox que puedan llegar a funcionar para ir recuperando la salud después de los excesos?

Más que hablar de "dietas detox" estrictas o restrictivas, la recomendación es incorporar alimentos con efecto antioxidante y antiinflamatorio. Cada persona requiere una evaluación individual por lo que se recomienda es hacer la consulta con un nutricionista, pero en líneas generales se aconsejan alimentos ricos en fibra, vitaminas y minerales: cítricos (vitamina C), verduras de hoja verde, vegetales de distintos colores, semillas como chía y lino, fuentes de omega 3 y pescados. Entre los antioxidantes está el jengibre y la cúrcuma. Siempre en la variedad vamos a obtener todos los minerales y vitaminas que necesitamos a diario.

Todo esto está incluido en una dieta mediterránea, basada en frutas, verduras, legumbres, cereales integrales, carnes blancas y pescado. Las legumbres, por ejemplo, aportan fibra y favorecen la microbiota intestinal, que suele alterarse tras períodos de excesos.

Entonces, lo que hay que evitar son los ultraprocesados, gaseosas, golosinas, frituras y fiambres, ya que contienen aditivos y conservantes que perjudican la salud intestinal y favorecen procesos inflamatorios. La clave no es "hacer dieta" unos días, sino volver a una alimentación equilibrada y sostenida en el tiempo.

Respecto al alcohol, ¿Qué le pasa al cuerpo cuando hay un consumo elevado de alcohol como ocurrió en el carnaval?

El alcohol, al ser tóxico, obliga al cuerpo a concentrarse en metabolizarlo y en ese proceso se descuidan otras funciones metabólicas. Cuando el consumo es excesivo y en poco tiempo, puede provocar intoxicaciones severas, incluso cuadros de coma alcohólico.

Una cuarta copa de vino tinto es lo que se recomienda a diario por todas las propiedades que tiene, el beneficio a nivel arterial, pero solo eso.

No se recomienda su consumo en exceso bajo ningún punto de vista ni en grandes y mucho menos en chicos.

¿El cuerpo también sufre una deshidratación con la ingesta de alcohol?

Sí, deshidrata las células y por eso también llega a ser peligroso, así que no se recomienda desde ningún punto de vista del consumo excesivo.

¿Y cuánto tarda aproximadamente el organismo en recuperarse después de estos consumos prolongados?

Depende del estado previo de la persona y de cómo encare el "post festejo". Si retoma actividad física, descanso adecuado y una alimentación equilibrada, en aproximadamente una semana el organismo suele estabilizarse. Sin embargo, si los excesos se repiten o existen patologías previas, la recuperación puede ser más lenta.

¿Hay alimentos que puedan ayudar a recuperar el hígado después de todos estos excesos?

La recuperación hepática depende del tipo de daño y del diagnóstico. Existen distintas patologías: hepatitis, hígado graso alcohólico o no alcohólico, entre otras.

Pero no existe un alimento milagroso, sino un conjunto de hábitos. Se recomienda una dieta hepatoprotectora: evitar grasas, frituras, exceso de condimentos y priorizar preparaciones al horno, hervidas o al vapor.

Incorporar carnes blancas como pollo sin piel y pescado (atún, merluza, pejerrey) facilita la digestión. También pueden sumarse infusiones digestivas como manzanilla o boldo para aliviar la carga hepática. La carne blanca demanda menos esfuerzo digestivo que la roja, lo que ayuda a descomprimir el sistema digestivo en general.

¿Y qué riesgos hay en repetir estos excesos cada fin de semana o en cada festejo que se tenga?

El principal riesgo es la lesión progresiva de órganos, especialmente del hígado. La repetición de excesos puede derivar en hígado graso alcohólico y, si no se corrige, evolucionar hacia cuadros más graves.

También preocupa el aumento del hígado graso no alcohólico en niños, asociado a obesidad y alto consumo de bebidas azucaradas, golosinas y panificados. El exceso de azúcar se transforma en triglicéridos y se deposita en forma de grasa, incluso en los órganos.

El tratamiento se basa en alimentación saludable y actividad física. No hay medicación que lo resuelva sin cambios de hábitos. Por eso se insiste en la moderación. La comida chatarra no está prohibida, pero sí debe controlarse la frecuencia y las porciones.

Pero bueno, influyen muchos factores en todo lo que es la mala alimentación acá en la provincia como la falta de tiempo para cocinar y el costo de frutas y verduras dificultan el acceso a opciones saludables. Lo ideal es consumir entre tres y cinco porciones diarias de frutas y verduras frescas, pero es muy difícil llegar a esa porción.

Cuando se trata de falta de tiempo pueden participar todos en la casa lavando, cortando la verdura y refrigerarla, es decir, anticiparse para tener una preparación saludable al momento de cocinar y no llegar todos los días al arroz, milanesa, pollo, arroz, carne, fideos con salchichas, etc.

Respecto al factor económico lo que se sugiere, dentro de las posibilidades, es poder hacer compras en ferias mayoristas entre varias familias para abaratar costos. Buscar las frutas y verduras de estación que son las más económicas. Y para una conservación más duradera se puede lavarlas picarlas y freezarlas, así ya se tienen listas para usar en cualquier momento.

¿Qué rol cumple la hidratación en estos casos y en estos calores también?

La hidratación es fundamental y muchas personas no cubren su requerimiento diario. En adultos se recomiendan alrededor de dos litros de agua por día; en niños varía según edad y contextura.

El agua favorece la función renal, mejora la circulación, ayuda a regular el apetito y contribuye a mantener la sangre menos concentrada en azúcares y grasas.

Muchas veces me dicen: "No me gusta el agua, no la paso", entonces en esos casos se hace una excepción y se recomienda las limonadas, las aguas saborizadas caseras, incluyendo siempre frutas frescas.

Se está viendo mucho en los análisis de orina una alta densidad, es decir, que la orina está muy densa, y eso es por falta de consumo de agua. Hay que ayudar a los riñones, a la función renal, que no llegue tan cargada la sangre de azúcar, ni de grasa, ni de colesterol, ni de sodio, ni de glucosa.

¿Qué recomendación darías para el próximo fin de semana largo o fiesta popular?

La recomendación es disfrutar, pero con conciencia. Nada está prohibido en personas sanas, pero es clave controlar porciones, comer despacio, masticar bien y prestar atención a las señales de saciedad.

Los festejos incluyen comida y bebida, pero el problema es el exceso reiterado. Disfrutar los sabores, compartir el momento y evitar comer hasta el malestar permite celebrar sin que la salud pase factura después.

En definitiva, el equilibrio, la moderación y la constancia en los hábitos saludables son la mejor estrategia para poder participar de las celebraciones sin generar consecuencias a largo plazo.

 

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