Con una velocidad inusitada y en medio de fuertes críticas de la oposición, el oficialismo logró este jueves dictamen de mayoría para la reforma laboral en el Senado y ya trabaja contrarreloj para aprobarla en el recinto el próximo viernes.
El proyecto de Ley de Bases, que incluye las modificaciones al mercado de trabajo, ingresó a la Cámara alta a primera hora de la mañana y, tras un plenario de las comisiones de Trabajo y de Presupuesto y Hacienda, obtuvo las firmas necesarias para ser tratado en el recinto la semana que viene.
El artículo 44, la llave del acuerdo
Uno de los puntos clave que destrabó la negociación fue la eliminación del artículo 44, referido a las licencias por enfermedad, tal como había sido modificado previamente en Diputados. Ese gesto del oficialismo permitió sellar los apoyos necesarios para avanzar con el dictamen, aunque no alcanzó para calmar los ánimos de una oposición que denunció "atropello legislativo".
Denuncias de inconstitucionalidad y críticas al "apuro"
El senador del peronismo Jorge Capitanich fue uno de los más duros: denunció "una violación flagrante" del reglamento y del artículo 14 bis de la Constitución, y aseguró que la reforma "no tiene impacto en la generación de empleo, pero sí afecta derechos de los trabajadores y las finanzas de provincias y municipios".
En la misma línea, Mariano Recalde cuestionó que el proyecto modifique 18 leyes y derogue otras 11 sin un debate profundo. "Todavía no nos dijeron cuál de los 218 artículos mejora la vida de los trabajadores", disparó.
La senadora Juliana Di Tullio fue más allá y advirtió que el proceso tiene "vicios de inconstitucionalidad", mientras que Fernando Salino, del bloque Convicción Federal, anticipó que el "apuro" del oficialismo allana el terreno para una futura judicialización.
"Golpista, pare ahí": cruce entre Bullrich y la oposición
El clima en el Salón Azul se tensó al máximo cuando la senadora riojana Florencia López (PJ) lanzó: "El pueblo se va a despertar y no van a alcanzar los helicópteros para que se escapen de nuevo". La referencia a 2001 encendió la alerta en la bancada oficialista.
Patricia Bullrich respondió de inmediato: "Epa, golpista, pare ahí". La titular del bloque oficialista defendió la celeridad del tratamiento y rechazó las acusaciones. "Tenemos una tasa de desempleo que va a la baja y va a ir mucho más cuando las relaciones entre empleados y empleadores sean más libres", sostuvo.
Del otro lado, el oficialismo habla de eficiencia
El formoseño Francisco Paoltroni, uno de los senadores aliados al Gobierno, justificó la velocidad del trámite como una necesidad de "eficiencia" para reemplazar estructuras laborales "vetustas". "Tenemos apuro por volver a hacer próspera y grande la Argentina", agregó el sanjuanino Agustín Monteverde.
Próximo paso: el recinto
Con el dictamen en mano, el oficialismo confía en reunir los votos necesarios para sancionar la ley el próximo viernes. La oposición, por su parte, ya anticipó que recurrirá a la Justicia y no descarta llevar el conflicto a las calles.
"Cuando volvamos vamos a tener que derogar esto que ustedes van a votar", advirtió Di Tullio. El Senado se encamina así a una nueva semana de alta tensión legislativa.