Después de cuatro jornadas de algarabía carnavalera, la comunidad católica comienza hoy la Cuaresma, en la cual debe prepararse para vivir con intensidad el tiempo de conversión hacia la Pascua.
En la Iglesia Catedral de Humahuaca a las 8 y a las 19.30 serán las celebraciones del Miércoles de Ceniza, donde el párroco David Bazán realizará la imposición de ceniza, que justamente tiene un sentido penitencial.
"Comenzamos un tiempo de conversión, de vuelta a Dios, de reconciliación a través del sacramento de la confesión, y también de reconciliación con el hermano, donde debemos predisponer el corazón lo mejor posible para lo que será después la Semana Santa", señaló el religioso.
A partir de esta jornada la Iglesia utilizará el color violeta o morado como signo de penitencia, sacrificio y preparación, y en las misas se realizará la imposición de ceniza, o sea a cada fiel el sacerdote le hará una cruz en la frente.
"Hay dos fórmulas que tienen los católicos para expresar en el inicio de la Cuaresma, una recuerda que 'Eres polvo y en polvo te convertirás', y la otra es la siguiente: 'Conviértete y cree en el Evangelio'".
Cuando el párroco habla de penitencia, se refiere específicamente a que la Iglesia "nos pide que hagamos ayuno de pan por la mañana y abstinencia de carne durante todo el día".
Entonces desde el próximo viernes y todos los viernes no se debe consumir carne hasta Semana Santa, "por eso la Iglesia nos invita a privarnos de algo que nos gusta para ofrecerlo a Dios".
Pero la penitencia no solo se limita a no comer carne, a partir de hoy y hasta Semana Santa los católicos atravesarán un tiempo de preparación, en el cual "nosotros mismos debemos ofrecer por ejemplo cosas que nos gustan", prosiguió Bazán.
Entre ellas "debemos ser capaces de ofrecer en este día una gaseosa, no comer un postre, no ver la serie favorita en la televisión, o evitar una salida con los amigos, todo eso se le ofrece a Dios, por los pecados y por la conversión. Se les ofrece a Jesús que él entregó su vida por nosotros en la cruz".
Las penitencias "a las que nos invita la Iglesia nos ayudan a predisponer mejor nuestro corazón para la Semana Santa, el espíritu penitencial es un espíritu de ofrecimiento. Pero también tiene un sentido sobrenatural, no se trata sólo de evitar la carne, sino que uno lo hace también por alguien que la está pasando mal, necesita salud, por ejemplo".
Consultado el párroco si el católico que no concurra hoy a la imposición de la ceniza cometerá un grave error, respondió que no, "no es una misa de precepto la del Miércoles de ceniza, no es obligatorio, pero siempre se invita a participar porque comienza un nuevo tiempo litúrgico".
Y recomendó: "Hay que participar de esta celebración porque nos pone en foco a lo que vamos a vivir, y sobre todo nos recuerda la frase que dice: 'Eres polvo y en polvo te convertirás'. Eso nos muestra la finitud de nuestra vida, hoy estamos y mañana no".
Más adelante el párroco especifico que la Iglesia no sólo convoca hoy a quienes estuvieron celebrando el carnaval, sino a toda la comunidad. "Mucha gente no quiere participar de esta celebración porque cree que le corta el festejo hacia el Carnaval chico, y no es así".
Que concurra o no "queda en la conciencia de cada uno, a partir de mañana (por hoy) es un tiempo de privaciones, penitencia y de ofrecimiento. Y muchas veces el carnaval no ayuda a eso, es una fiesta tal vez de desenfreno".
Y aclaró: "La Iglesia respeta la decisión de cada uno, queda en su libertad y conciencia".
A la vez se refirió específicamente al consumo de carne: "No hay que comer ningún tipo de carne de animal terrestre, recuerdo que el año pasado una señora me dijo que había comprado milanesa de pollo porque debía hacer el ayuno de carne. Y no es así, se equivoca".
"No debe consumirse carne roja y todo lo que sea animal terrestre, por ejemplo si como pollo, conejo o llama, no estoy respetando la penitencia; los viernes sólo se debe comer lo que sea de mar o de río".
Desde el tiempo que está en la Prelatura de Humahuaca cumpliendo su misión pastoral, afirmó que la comunidad "participa en el Miércoles de ceniza, para ella es muy importante recibir la imposición de ceniza. Incluso hasta el sábado a la mañana se puede recibir si el miércoles no asiste".
"A la tarde ya no se impone la ceniza porque es misa de domingo y no tiene un sentido penitencial, sino un sentido de resurrección, de fiesta, porque Jesús ha resucitado".
Si es malo que la gente no participe del Miércoles de ceniza y el próximo fin de semana continúe carnavaleando, el párroco consideró que "no es aconsejable. Porque el carnaval no ayudará a entrar en un clima penitencial, de cuaresma", concluyó.
Horarios de misas y confesiones
Las cenizas que se impondrán hoy surgen de la quema de las palmas que se bendijeron durante el Domingo de Ramos 2025 y que acompañaron en el hogar a las familias. Es por eso que las distintas jurisdicciones convocaron a los fieles a acercar los ramos durante los días previos. En la Catedral Basílica las misas serán por la mañana a las 8, 10, 11; en tanto que por la tarde los horarios son a las 18, 20 y 21.15. Se informó que media hora antes habrá sacerdotes confesando.
En lo que respecta a la Basílica Menor San Francisco, las misas con imposición de cenizas serán a las 7.30 y 20. Desde la Parroquia San Pedro y San Pablo también informaron el cronograma de misas: hospital “Pablo Soria” a las 17; Capilla Señor de la Cruz, a las 18.30; y sede parroquial en Almirante Brown, a las 20.
En el Antiguo Testamento, las cenizas simbolizan luto (Jer 6,26), petición de ayuda a Dios (Dan 9,3) y arrepentimiento (Jud 4,11). La tradición cristiana de imponer ceniza se remonta a la Iglesia primitiva. La Enciclopedia Católica indica que, en Jueves Santo, los primeros cristianos se cubrían de ceniza como signo de penitencia pública. No fue hasta el siglo XI que se implementó el rito de la imposición de la ceniza el Miércoles de Ceniza.
La ceniza es un símbolo de humildad y penitencia. El Directorio sobre la piedad popular y la liturgia (n. 125) explica: “Propio de los antiguos ritos con los que los pecadores convertidos se sometían a la penitencia canónica, el gesto de cubrirse con ceniza tiene el sentido de reconocer la propia fragilidad y mortalidad, que necesita ser redimida por la misericordia de Dios”. Durante una audiencia general, Benedicto XVI explicó que el gesto de la imposición de la ceniza representa también “una inmersión más consciente e intensa en el misterio pascual de Cristo, en su muerte y resurrección, mediante la participación en la Eucaristía y en la vida de caridad, que nace de la Eucaristía y encuentra en ella su cumplimiento”
Aseguró que permite el “compromiso de seguir a Jesús, de dejarnos transformar por su misterio pascual, para vencer el mal y hacer el bien, para hacer que muera nuestro ‘hombre viejo’ vinculado al pecado y hacer que nazca el ‘hombre nuevo’ transformado por la gracia de Dios”. (Plinio López).