La secretaria adjunta en funciones de secretaria general, Adriana Galián, sostuvo ayer que el atraso salarial que tienen los docentes de la Universidad Nacional de Jujuy "supera el 50%" y que analizan un paro de actividades para el inicio de clases si no hay una mejora sustancial en los sueldos. Además, rechazó la reforma laboral al asegurar que muchos estudiantes y docentes deben trabajar en el sector privado y se verán afectados por algunos artículos de la norma, como por ejemplo el banco de horas.
En diálogo con FM SOL, de El Tribuno de Jujuy, la dirigente sindical señaló que "a la mayoría de los docentes que son de categoría exclusiva no les alcanza para llegar a fin de mes, pero la mayoría de la planta docente de la Unju es de categoría simple y son docentes que cobran muy poco y que no están llegando a cubrir ni siquiera la cuarta parte de la canasta básica". "Estamos hablando de sueldos de $300 mil para docentes que, en algunos casos, tienen a su cargo más de 150 alumnos", detalló.
En ese contexto, la sindicalista agregó: "Este tremendo atraso salarial que venimos padeciendo nos lleva a estar analizando la realización de un paro para el inicio del ciclo lectivo de este año. Estamos analizando todas las propuestas. Si bien se hablaba de un inicio de plan de lucha contundente, estamos tratando de agrupar a todas las universidades del país". Galián indicó que "dentro de la Conadu Histórica se está planteando esto" y por eso se está llamando "a la unidad de toda la universidad, porque si bien el año pasado se logró la ley con la que se financia la educación superior, ahora se vuelven a escuchar las mismas noticias del año pasado sobre las auditorías y un montón de situaciones que están poniendo a los docentes universitarios en general y a la universidad en particular en la cuerda floja".
Consultada sobre las negociaciones salariales que lleva adelante Adiunju, expresó que "hay muchas reuniones que se están realizando en estos días". "Justamente tuvimos nosotros una asamblea de secretarios generales en la Conadu Histórica. Estamos hablando de querer negociar salarios en conjunto, por ejemplo, con algunos sectores que estamos ahora conformando esta unidad en el frente de lucha, en el que se incluyen también los rectores y los docentes. En estas mesas de diálogo se estaban proponiendo aumentos escalonados del 10%, una situación que no llega a satisfacer a todos. Se trata casi de la misma propuesta que están teniendo los docentes en la provincia", detalló la referente.
Interrogada sobre cuáles son los principales problemas que traería la aprobación de la reforma laboral para los estudiantes y docentes de la Unju que trabajan en el sector privado, señaló que el hecho del banco de horas es uno de los más trascendentes. "Por ejemplo, esto de que un día te digan que tenés que trabajar 12 horas y al día siguiente una hora, afecta directamente a los estudiantes que tienen que ir a rendir un parcial y si ese día se tienen que quedar más tiempo a cumplir con sus tareas laborales no lo podrán hacer. O sea, si ya es difícil que muchos de los estudiantes trabajen y estudien, porque es lo que está pasando desde hace unos años, ahora directamente el que trabaja no va a poder estudiar ni siquiera en los días que cursan en los turnos de la noche. Hay cuestiones que son graves y no sé si se tuvieron en cuenta al redactar la norma", dijo Galián.
Teniendo en cuenta que la reforma laboral no afectará al sistema educativo público, la gremialista detalló los motivos de su rechazo tan contundente y los motivos por los que se movilizarán para combatir la norma. "Hay muchas personas que nos dicen que la reforma laboral no nos tendría que interesar a ciertos gremios o a ciertos sectores, pero en realidad estamos hablando de una punta del iceberg. Esta reforma laboral empieza con estas propuestas y, como nos tiene el Gobierno nacional acostumbrados, después nos puede salir con otras modificaciones, teniendo en cuenta esto de los DNU y todo lo que está acostumbrado a hacer. Hay que tener en cuenta que todos tenemos convenios de trabajo, y esos convenios de trabajo pueden caer con este tipo de reformas".
La dirigente aseguró que "si bien hay mucho de vocación en el docente universitario, porque existen docentes que se dedican a muchas actividades ad honorem, hay que tener en cuenta también que no se come con vocación y que lamentablemente no se pagan los impuestos con vocación". "Uno no puede justificar con vocación que no te corten la luz y te saquen el medidor", ejemplificó.
"Desde Adiunju estamos rechazando la reforma laboral porque entendemos como docentes que tenemos que apoyar a todos los trabajadores porque nuestros estudiantes son trabajadores y muchos docentes también están dedicados ahora a otras actividades que tienen que ver con un trabajo que necesita la formalidad y por eso salimos a la calle pese a que la reforma laboral no afecte directamente a la educación universitaria, pero sí de forma muy fuerte a nuestra comunidad", concluyó Galián.