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14 de Enero,  Jujuy, Argentina
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Rindieron tributo a Ricardo Vilca en Humahuaca

Más de 35 artistas subieron al escenario para homenajearlo.

Miércoles, 14 de enero de 2026 00:00
GRUPO DE FLAUTAS | DIRIGIDO POR “FABI” BARRAZA LE DIERON ARMONÍA Y CALIDEZ A LA JORNADA.

Cada 7 de enero, familiares, músicos y artistas se reúnen en Humahuaca para rendir tributo a Ricardo Vilca, el reconocido maestro rural y compositor jujeño, autor de obras como "Guanuqueando". La jornada marca el inicio del año con música, recuerdos y un profundo reconocimiento a su legado.

Este año cumplió su trigésima tercera edición y en el Centro Cultural que lleva su nombre, una de las paredes conserva una reflexión suya que resume su forma de ver la vida: habla de la naturaleza, del amor por lo simple, del valor del esfuerzo cotidiano y de la emoción genuina ante la belleza de lo cotidiano. Ese mensaje sigue inspirando a quienes lo conocieron y a quienes descubren su obra.

Durante el encuentro, su hija, Luz Vilca, agradeció emocionada la presencia de todos los que, año tras año, mantienen viva la memoria de su padre. "Es hermoso ver cómo su espíritu sigue presente en cada canción, en cada abrazo y en cada gesto de quienes lo recuerdan", dijo.

Cada 7 de enero, desde 1993, artistas, vecinos, familiares y amigos se reúnen en la casa de la calle Santa Fe 230 para rendir tributo a Ricardo Vilca, el maestro rural, compositor y músico humahuaqueño.

La jornada comenzó con una ofrenda al peral ancestral del patio, hojas de coca y vino para invocar la presencia espiritual del maestro. Luego llegó la comida compartida, cabeza guateada, locro, empanadas y, como siempre, la música. Más de 35 artistas subieron al escenario improvisado en el patio familiar, interpretando dos temas cada uno para honrar a Vilca y también a Raúl Tolaba, su inseparable compañero de ruta.

La Orquesta del Árbol de la Amistad, dirigida por Cecilia Palacios, abrió la noche con un emotivo repertorio que incluyó "Quebrada de Sol y de Luna", "Misachico de Cangrejillos" y otras piezas fundamentales del legado vilquista. Entre los presentes estuvieron músicos locales y de otras provincias, como Dani Quiroga, Malka Mercado, Gustavo Valeriano, Noelia Gareca, La Yugular Reggae y hasta la Banda Otro Mundo, conocida por acompañar a Divididos. También participaron niños y jóvenes, muchos de ellos alumnos o herederos de la enseñanza de Vilca, quien creía firmemente en que la música autóctona debía dialogar con los instrumentos clásicos.

Violeta, Juanita y Dante, hijos de Ricardo y su esposa Mercedes González, recibieron a todos con la misma calidez que sus padres sembraron durante décadas. Ellos son hoy guardianes de un legado que va mucho más allá de las notas musicales: es un modo de vida basado en la amistad, la solidaridad y el amor por lo sencillo.

Juanita Luz Vilca agradeció especialmente a los artistas por su participación. "Gracias por venir, por tocar, por cantar y por mantener viva la esencia de mi papá. Ustedes hacen posible que este encuentro siga siendo un faro de unión y alegría. Además, este año logramos juntar alimentos no perecederos para quienes más lo necesitan, incluidos los trabajadores despedidos del Ingenio Ledesma. Eso también era parte del espíritu de Ricardo, compartir, ayudar, estar presente".

GRUPOS | TOCARON PARA MANTENER VIVA LA MEMORIA DE RICARDO VILCA.

El origen del Árbol de la Amistad se remonta al 6 de enero de 1993, cuando un grupo de músicos enemistados se reconcilió durante las celebraciones de Reyes. Al día siguiente, decidieron reunirse en la casa de Vilca, sin asado pero con cabeza guateada, y nació así una tradición que hoy trasciende generaciones.

Durante el día, también se realizó un homenaje íntimo en el cementerio de Humahuaca, frente a la tumba de Ricardo y Mercedes, decorada con símbolos de su vida: una guitarra de cerámica, el sol quebradeño, la iglesia de La Candelaria y la moto con la que recorría escuelas rurales.

Amigos como Guillermo Álvarez García y José Castro recordaron a Ricardo como un genio silencioso, cuya grandeza se revela más con el tiempo. "Él ya lo hizo en su breve existencia: dio voz a los humildes, belleza a lo cotidiano y sentido a la amistad", escribió Álvarez García en un emotivo mensaje leído durante la jornada.

Como decía el propio Vilca, cuyas palabras adornan una pared del Centro Cultural que lleva su nombre, "La vida es una oportunidad que uno tiene para hacer algo bueno". Y cada 7 de enero, en Humahuaca, esa oportunidad se renueva con música, pan compartido y corazones abiertos.

 

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