La hidatidosis es una enfermedad parasitaria zoonótica, es decir, transmitida de animales a humanos, causada por el parásito Echinococcus granulosus. Aunque puede afectar a varias especies, el ciclo de transmisión principal involucra a perros, ovejas y humanos.
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La hidatidosis es una enfermedad parasitaria zoonótica, es decir, transmitida de animales a humanos, causada por el parásito Echinococcus granulosus. Aunque puede afectar a varias especies, el ciclo de transmisión principal involucra a perros, ovejas y humanos.
El parásito responsable es una tenia llamada Echinococcus granulosus y es el más común en humanos y perros.
En un diálogo con El Tribuno de Jujuy, Gustavo Echenique, especialista infectólogo y presidente del Colegio Médico de Jujuy, describió la patología de esta enfermedad silenciosa, la cual es una de las principales enfermedades zoonóticas en Argentina.
El presidente del Colegio Medico señaló que "en este momento las cifras paremiológicas hablan de 26 casos en Salta y 4 casos en Jujuy, con un promedio general nacional de entre 200 y 400 casos anuales", marcando una distancia positiva para la provincia.
"Los perros se infectan al comer vísceras crudas de ovejas o cabras que contienen el parásito. Luego, transmiten la enfermedad a través de sus heces, que contienen los huevos del parásito. Los humanos se infectan al ingerir estos huevos por medio de alimentos o agua contaminados, o por el contacto con las heces o el pelaje de perros infectados", explicó el especialista.
Una vez en el cuerpo humano, el parásito se desarrolla en forma de quistes, principalmente en el hígado y los pulmones, aunque pueden formarse en casi cualquier órgano y su manifestación clínica depende de la ubicación y el tamaño.
La Hidatidosis hepática es la localización más frecuente, con síntomas que incluyen molestias abdominales e ictericia si afecta las vías biliares. La Hidatidosis pulmonar, puede causar tos, dolor torácico y hemoptisis y finalmente la Hidatidosis extrahepática y extrapulmonar, puede afectar otras ubicaciones como el cerebro, los huesos, los riñones, la pelvis, la glándula adrenal o el corazón.
Estos quistes crecen lentamente, aproximadamente un centímetro por año, y pueden alcanzar tamaños de hasta 20 cm. Los síntomas suelen aparecer cuando los quistes se rompen o ejercen presión sobre los órganos. Un síntoma característico en los casos pulmonares es la "vómica", que es la expulsión de líquido quístico al toser. Estas formaciones quísticas suelen aparecer con más frecuencia en la infancia. Posteriormente, el quiste se va formando y creciendo, aproximadamente un centímetro por año.
En Argentina, precisó Echenique, "se notifican entre 200 y 400 casos anuales de hidatidosis. Sin embargo, hay un subregistro importante, ya que muchos casos son asintomáticos y solo se descubren de forma accidental". A modo de ejemplo, el médico se refirió a un premiado trabajo científico realizado en Jujuy, "en un estudio provincial se encontró que un 4% de la población tenía quistes sin saberlo", dijo.
La prevención es clave
La prevención es la herramienta más efectiva contra cualquier enfermedad parasitaria. Por ello, el especialista infectólogo recomendó a los dueños de mascotas no alimentar a sus perros con vísceras crudas de ganado (ovejas, cabras).
Asimismo, destacó la importancia de asegurar la correcta faena de los animales de consumo y de fomentar la higiene personal, especialmente el lavado de manos, para evitar la ingestión de huevos del parásito.
La experiencia en investigaciones rurales ha arrojado hallazgos significativos que, incluso, marcan un horizonte en el que la prevalencia real de la enfermedad podría ser mucho mayor que la de los diagnósticos notificados.
Destacado estudio de hidatidosis en Juella
Un estudio realizado durante el año 2014 en zonas rurales de Jujuy reveló que el 33% de los animales examinados estaba infectado con hidatidosis, una de las enfermedades zoonóticas más frecuentes en Argentina. Los resultados fueron presentados en las Jornadas Nacionales de Hidatidosis en Buenos Aires y en el Congreso Argentino de Ecografía y Doppler en Rosario, en octubre de 2014.
El trabajo fue destacado por su innovación, ya que se utilizó un ecógrafo portátil para detectar la presencia de quistes en el ganado, lo que permitió un diagnóstico más preciso y en terreno. El doctor Echenique, miembro del equipo de investigación, subrayó la relevancia del avance en es momento: “Les pareció importante el trabajo de campo que se hizo con un ecógrafo portátil”. Por su parte, el especialista Carlos Remondegui advertía acerca de la situación epidemiológica y remarcaba la capacidad de adaptación del parásito: “La hidatidosis sigue siendo muy frecuente en estos medios. Puede vivir a 2.000 metros de altura, como en nuestro caso; en la Pampa, a 400 metros sobre el nivel del mar; y también en la Patagonia”.
Con estas cifras, Jujuy estaba en el centro de la preocupación sanitaria, ya que la hidatidosis no solo representaba un riesgo para la salud pública, sino también un fuerte impacto económico en la producción ganadera. Especialistas trabajaron arduamente para revertir esta situación, reforzaron la prevención, educación y control para evitar que la enfermedad siga avanzando en la región.