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Fijan límites para el “Último Primer Día” en los colegios

El Ministerio de Educación dijo que se cumplirá el Código Contravencional y piden a padres responsabilidad.
Miércoles, 09 de marzo de 2022 01:03

Jujuy suma un nuevo ritual juvenil, el "Último Primer Día" (UPD) que se preveía iniciar anoche con reuniones festivas para llegar hoy a clases en grupo. Deviene de una tendencia de Buenos Aires y el Ministerio de Educación instó a los padres a responsabilizarse recordando que hay un Código Contravencional que se hará cumplir y aunque no se negaría el ingreso, se prevé llamar a los progenitores si los estudiantes no se presentan en buen estado.

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Jujuy suma un nuevo ritual juvenil, el "Último Primer Día" (UPD) que se preveía iniciar anoche con reuniones festivas para llegar hoy a clases en grupo. Deviene de una tendencia de Buenos Aires y el Ministerio de Educación instó a los padres a responsabilizarse recordando que hay un Código Contravencional que se hará cumplir y aunque no se negaría el ingreso, se prevé llamar a los progenitores si los estudiantes no se presentan en buen estado.

El UPD es un ritual de estudiantes de quinto y sexto año ideado para celebrar el inicio de su último año escolar. Tras una reunión festiva, en la que es tácito el consumo de alcohol, se prevé ingresar juntos a las aulas para seguir los festejos, algunos con gorras, banderas, bombos, cotillón y hasta bengalas.

Ante la inminencia se dividen las aguas. "Instamos a los padres a ser responsables en esta instancia, que acompañen a sus hijos, en este primer día. Además es necesario recordarles que hay un Código de Convivencia Escolar redactado por cada institución, en el cual se explicita los límites que no se deben transgredir; y en el caso que no se cumpla con estas normas institucionales, se aplicarán las sanciones correspondientes a cada caso", precisó Fernanda Montenovi, secretaria de Equidad del Ministerio de Educación.

Dijo que la tendencia lleva cinco años, y se sabe que habrá en esta Capital y en San Pedro y recordó que hubo experiencias en la que chicos llegaban alcoholizados. Ante esta circunstancia aseguró que los colegios tienen claro la metodología, recibirlos y llamar a los padres para que se hagan cargo de la situación. No se espera que los chicos hagan lo que no corresponde, por lo que instó a los padres a estar atentos a la fecha como el primer día de muchas actividades.

Explicó que al trabajar con supervisores ellos ya bajaron información a directores para que tengan capacidad de flexibilizar la jornada, trabajar con los chicos y generar acuerdos con los padres de modo que sepan que la responsabilidad es compartida.

"Sabemos como institución escolar que si un chico no llega bien tenemos que recibirlos, contenerlos, si no está bien habrá que llamar a un servicio de salud o a los papás para que los retiren, hablando de un caso extremo", precisó Montenovi.

Para ello hicieron pedido a cooperadoras de padres, con la intención de que reciban a los chicos con desayuno, asumiendo que hay progenitores que están muy presentes y otros que no pueden y que en otras fiestas que tengan, sean parte y acompañen.

Por otro lado, una docente no ve con buenos ojos que se permita ese tipo de situación asumiendo que ya pesa en ellos mucha responsabilidad, por los riesgos que puedan generarse ante una caída, peleas o tumulto, hasta que se pueda informar a padres para buscarlos o a una ambulancia.

Para una madre de una adolescente que participa, la clave es la responsabilidad de los padres y no entiende que haya más preocupación ya que deben estar igual de atentos e involucrarse que cuando van a un boliche, carnavalódromo o fiestas, saber cómo vuelven cuando salen sus hijos entendiendo que no deberían "descontrolarse" más que en otras instancias.

En la mirada de una psicóloga, hay en cuenta las conductas de riesgo, fumar, beber, usar drogas que pueda desencadenar una fiesta, para lo cual estimó clave el diálogo y acompañamiento con los hijos, generar un encuadre, contención y reglas claras.

Opinión de padres y docentes

La incertidumbre de muchos surge de las nefastas noticias de experiencias en otras provincias, con casos de violación y tumultos del aún poco conocido ritual. En Capital en los colegios Carlos Pellegrini y Nacional de Buenos Aires históricamente hacen una “Vuelta olímpica” recorriendo pasillos y haciendo desmanes. En Jujuy en 2021 en algunos colegios privados, el último día de clases rompieron ventanas e hicieron destrozos.

En opinión, dos madres y una docente coinciden en la importancia del diálogo y la responsabilidad con los hijos. “Como mamá de una alumna de la Promo 2022, el UPD me preocupa por lo que traté de involucrarme y ver qué tienen ganas de hacer los chicos, cuántos son, dónde van, qué van a comer, qué van a tomar, quién los va a cuidar y cómo va a transcurrir toda la noche, estar pendiente de cómo van organizando”, afirmó Mercedes Halle.

Explicó que el padre de la niña está preocupado porque pudiera hacer algo que antes no hacía, que haya algún tipo de desborde o que lleguen en mal estado a la escuela que sería una falta de respeto. “No entiendo por qué muchos padres tienen más miedo al UPD que a la despedida de los cuartos a quintos, al carnavalódromo, a una noche de boliche, yo me preocupo igual en todas”, dijo y entiende que cada padre debe saber cómo vuelve su hijo cuando sale a bailar, asumiendo que no debería descontrolarse más que en otras instancias.

Para otra madre, Fernanda Costilla, los chicos sí deben participar de estos festejos, “por supuesto dándole herramientas, enseñándole qué está bien y qué está mal para este tipo de cosas. Para eso hay que estar conectado con tu hijo y tener charlas seguidas, conocer sus gustos y de esa manera se enseña a que controle sus emociones y que no le jueguen en contra.

Confío en mi hija para este tipo de festejo” afirmó y dijo que es importante acompañarlos. Gabriela Giménez, madre y docente, expresó: “A mi hijo lo dejo ir porque nunca vino borracho, no toma o muy poquito. Como mamá estoy preocupada porque la idea es que van a estar toda la noche y terminan a la hora que van a la escuela en las condiciones en que están, desvelados, alcoholizados, incluso tenemos miedo que hasta drogados”. “Desde la escuela nos tenemos que hacer cargo de atenderlos, llamar al Same, a los padres.

Los docentes no nos podemos hacer cargo de todo, no puedo estar con un grupo y estar viendo si alguien está descompuesto, si hay que llamar a una ambulancia, tendría que ir con el alumno hasta que aparezca el padre”, dijo. Estimó que los alumnos menores quizás tengan que vivenciar situaciones que no sean agradables. Planteó que sería difícil tener cuidado con que se caigan, y entiende que los padres deberían buscarlos y llevarlos a casa directamente.

“Hay que estar atentos a la escucha, diálogo y negociación”

“En relación a la celebración que van a tener los adolescentes (por anoche) hay que tener en cuenta las conductas de riesgo que pueden estar asociadas con estas salidas y muchas veces comportamiento de riesgo en adolescentes, fumar, beber, usar drogas, violencia o accidentes, que pueden desencadenarse de la fiesta.

Por eso, para prevenir esta situación es importante que antes de que los chicos salgan, la familia pueda contenerlos de alguna manera y apoyarlos en la diversión, pero una diversión saludable. También es importante generar un encuadre, es decir ûyo te dejo salir pero quiero saber dónde estás, a qué hora volvés, con quiénes vas a ir-. Es establecer una negociación y generar factores protectores para evitar situaciones que luego después no se puedan controlar.

También es una forma de contener a los chicos. El hecho de que sus papás saben a donde van, que se preocupan por ellos, que hay reglas claras que cumplir también le dan un margen de contención. Hay que estar atentos a estos factores, la escucha, el diálogo, la negociación y la comprensión.

No significa que los chicos no puedan disfrutar de una vida social plena con sus pares, sino dentro del entorno, un espacio físico y psíquico seguro; y los padres estar atentos a esto. Si no quieren que los vayan a buscar, se puede proponer un padre asignado y respetar la intimidad del adolescente, no aparecer delante de los amigos y hacerles pasar vergüenza. Todo se puede negociar dentro de un margen de seguridad y contención”.