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Lucha, esfuerzo y dedicación: La historia del hospital "San Roque"

Jueves, 28 de septiembre de 2017 13:12

El 1° de octubre de 1850 gracias al inclaudicable tesón de Escolástico Zegada, comenzó a funcionar el Hospital de Jujuy, hoy hospital "San Roque". Después de 167 años de un trabajo constante, una lucha incesante y mucha dedicación se celebra un nuevo aniversario.

José Francisco Escolástico de Zegada y Gorriti nació el 10 de febrero de 1813 en San Salvador de Jujuy, hijo de Julián Gregorio Zegada Rubianez y de Ana María del Carmen Gorriti Cueto, era sobrino de Juan Ignacio Gorriti. Fue ordenado sacerdote el 25 de octubre de 1836 en Chuquisaca, cuando tenía 23 años de edad.

Durante la guerra de la independencia, la comunidad de los padres mercedarios, acuciados por la falta de religiosos y de medios económicos, abandonaron casi en ruinas una edificación ubicada en inmediaciones de la plaza principal de la pequeña ciudad empobrecida y con muchos enfermos que se morían por falta de atención médica.

Entre 1844 y 1847 esta situación crítica movió a Escolástico Zegada a iniciar la construcción de un lugar donde se pudiera atender tanta desolación y empezó la denodada búsqueda de ayuda en la comunidad y se puso a trabajar. Destacándose un gesto que loable para la época, que una vez terminada la catequesis, los niños guiados por el propio religioso iban al río Xibi Xibi a traer piedras para la soñada obra.

Al ver tanto esfuerzo, José Ignacio Guerrico fue uno de los primeros habitantes en colaborar aportando 500 pesos y luego 2.000 más durante la construcción.

Con el objetivo de recaudar fondos, Zegada puso en funcionamiento un tambo colonial, donde vendía a los viajeros, carnes, verduras, cueros, sal y frutas. Estaba ubicado en la actual calle Argañaraz donde funcionaba la ex Guardia del hospital.

En ese tambo, también se aprovisionaban los habitantes de las regiones de los Valles, Puna y Quebrada que pasaban por allí.

Para sostener el funcionamiento, desde Los Alisos aportaron 2 cueros cuya venta generó 4 reales; don Pedro Ferreira donó 500 adobes y se recaudaron 8 pesos con 4 reales; de los Payos de Tilquiza mandaron 2 gallinas y 6 huevos; un vecino de Perico donó 14 cargas de maíz; el Gobierno aportó 150 pesos durante algunos meses. También destacados habitantes de ese tiempo dejaron donaciones en sus testamentos.

Entregó todo

En total se recaudaron 9.278 pesos, pero el costo de la obra fue de 19.722 pesos con 4 reales, la diferencia de 10.444 pesos fue aportada por Escolástico Zegada (equivalente a 5.222 animales vacunos) recibidos de beneficios familiares.

Desde 1847, el mismo religioso dirigió la construcción, superando todo tipo de inconvenientes y en 1849 con 36 años de edad hasta llegó a ser gobernador de Jujuy durante 20 días.

El 1º de octubre de 1850 después de mucho sacrificio puso en funcionamiento el Hospital de Jujuy, cuyo ingreso era por la actual calle Gorriti (hoy acceso a los consultorios externos) y al lado poseía una pequeña capilla.

El hospital empezó a funcionar con un administrador, un enfermero, una enfermera, una cocinera, una lavandera, un hortelano y los doctores Sabino O’Donnell, Arias y Luis Cuñado. Al personal le pagaban 50 pesos mensuales aportados por el Gobierno y las rentas generadas por los servicios del hospital.

Para la atención inicial contó con 14 catres, 14 repisas para remedios al lado de cada uno, algunas mesas y sillas, una estantería para medicamentos con 3 libras de sal inglesa, 2 almirés para moler especies medicinales, una balanza grande y una chica, 2 jeringas, 6 platos hondos y 6 playos, 12 jarros de lata, 12 frazadas, 2 ollas de hierro, una caldera, una pava de hierro, olla de barro cocido, tarros de lata y vidrio.

El costo de la obra agotó los recursos personales de Zegada y solicitó al Gobierno de la Provincia la creación de una Sociedad Filantrópica compuesta por un presidente y 12 personas, que estaban autorizadas a pedir limosna para sostener el funcionamiento.

Con algunas donaciones compraron los terrenos adyacentes, llegando hasta la cuadra comprendida entre la Calle de la Merced (hoy San Martín) y San Roque (actual Independencia), donde se levantaba el Tambo que tenía habitaciones para los viajeros, un mercado y un corral para animales que se ofrecían a la venta.

En esa época, los enfermos con poder económico pagaban pensión y hospedaje, permitiendo así la atención de gente carenciada y promoviendo el cooperativismo  enunciado por Escolástico Zegada.

En 1851, Pablo Chalicán Soria (cuyo nombre original era Paul Sardicat de Soriá) propietario de dos grandes fincas-haciendas, se enfermó y estuvo un largo tiempo internado. En gratitud con el hospital, en su testamento, legó que el producto de su Finca Río Negro debía ser manejado por el administrador del Hospital de Jujuy, recibiendo 170 pesos mensuales que se mantuvo por mucho tiempo.

Difícil momento

En 1855 la situación del hospital se tornó crítica y Zegada gestionó ante la Nación, 50 pesos anuales que recibió hasta dos años después, en que esos fondos fueron afectados por la provincia a otros gastos.

Entre el aporte de la Finca Río Negro y el Tambo La Recoba, recaudaron 280 pesos por año, pero el funcionamiento requería de 700 pesos anuales. Como Escolástico Zegada había agotado todos sus fondos personales en la terminación del hospital, éste siguió funcionando con los aportes de la Sociedad Filantrópica.

El 26 de mayo de 1863 por falta de fondos, muy a pesar del dolor de su creador, se cerró el hospital después de 13 años de funcionamiento, en los cuales atendió a 1.400 enfermos que aún por la gravedad de sus dolencias, solo el 12 por ciento fallecieron.

En 1868 aunque seguían las luchas intestinas en el país por cuestiones políticas, merced a su tenacidad y empeño, Escolástico Zegada logró la reapertura del hospital.

Tres años después, el 14 de agosto de 1871, a los 58 años de edad falleció Escolástico Zegada, cuyos restos descansan en la Iglesia San Francisco, también fruto de su obra. Se merece el recuerdo y gratitud de todos por su obra maravillosa.

Programa de actos

Se cumplió la tercera edición de las olimpíadas  deportivas y recreativas en las disciplinas de fútbol; vóley; básquet; natación; juegos de mesa, desarrolladas en el RIM 20, Natatorio Municipal y Hospital San Roque.

Hubo difusión de actividades y servicios: Reingeniería del Servicio de Lavadero; administración correcta y segura de medicamentos en enfermería, demandas sociales emergentes en el contexto hospitalario y los recursos del Estado Provincial; administración correcta y segura de medicamentos – Enfermería; manejo del botón antipánico; por qué hay que dejar de fumar; accidentes por animales venenosos, prevención y primeros auxilios; organigrama prevención de intentos de suicidio; prevención del alcoholismo y un stand del Hospital (muestra de CAPS –APS) en sus 30 años dentro del Hospital.

Acto central - lunes 2 de Octubre

A las 8: Izamiento Bandera Nacional; ofrenda floral al fundador Presbítero Escolástico Zegada en patio interno.

En salón Ateneo: a partir de las 9.30: Recepción de autoridades; entrada de Bandera de ceremonias; entonación Himno Nacional Argentino; minuto de silencio por personal fallecido; palabras alusivas; invocación religiosa.

Entrega de medallas al personal que cumple 25 años de servicio; reconocimiento al personal jubilado durante el presente ejercicio; lanzamiento oficial de la central telefónica; retiro de Banderas; feliz cumpleaños; concurso de mesas - entrega de premios.

Martes 3 de Octubre: De 8 a 9.30: Nutrición en discapacidad neuromotriz. De 10 a 11: Prevención en Alzheimer

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