Autoridades municipales de San Antonio y representantes de la Comisión pro templo avanzaron en la organización de los actos del Bicentenario de la Batalla del paraje La Cabaña, ocurrirá el 13 de abril de 1817 al mando de José Apolinario Saravia. La evocación se llevará a cabo el jueves 13 de abril a la vera del antiguo camino real y en cercanía de la posta del paraje La Cabaña.
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Autoridades municipales de San Antonio y representantes de la Comisión pro templo avanzaron en la organización de los actos del Bicentenario de la Batalla del paraje La Cabaña, ocurrirá el 13 de abril de 1817 al mando de José Apolinario Saravia. La evocación se llevará a cabo el jueves 13 de abril a la vera del antiguo camino real y en cercanía de la posta del paraje La Cabaña.
En una reunión llevada a cabo recientemente en el edificio municipal, entre la comisionada Juana Sandoval; Favio Díaz, de Secretaria de Cultura Municipal, y Eliseo Jorge Ramos, miembro de la Comisión pro templo capilla La Cabaña, se acordó la realización de un acto que se llevará a cabo por primera vez y de aquí en más quedará en el calendario de actos oficiales anuales.
La historia
"En Jujuy, La Serna, ve ponerse la situación cada vez más difícil, sin tener noticias del Alto Perú, ni de las columnas enviadas a Humahuaca y Orán, con una escasez de comestibles que empieza a ser crítica y con casi toda la tropa atacada de paludismo. Es por todo esto que decide organizar un contingente al mando del coronel La Torre, quien tendrá por misión recorrer la Quebrada y recoger todo el ganado y alimentos que pueda encontrar en la misma a la vez que tratara de recoger noticias o establecer contacto con otros contingentes godos.
Esta columna, no mas dejó la seguridad de la ciudad empezó a ser atacada por el contingente de Apolinario Saravia, terminando siendo acorralada contra un cerro cercano a la población de Yala, donde se atrincheró, siendo salvada de su aniquilación por la providencial llegada de una columna que proveniente del Alto Perú, al mando del coronel Vicente Sardina, traía municiones, dinero y correspondencia para la columna de La Serna, pudiendo ambas llegar a Jujuy bastante diezmados.
Nuevamente el jefe realista alista una fuerte columna la que pone al mando del General Gerónimo Valdez, este en su avance hacia Oran sorprende al comandante de La Corte en Palpala y le toma 80 prisioneros de su partida, poniendo en fuga al resto, finalmente en su avance se encuentra con la partida de Olañeta, que venía desde el río Ledesma y ambas regresan a Jujuy.
Hay algo que debe tenerse en cuenta en estos momentos de las operaciones. La Serna se encontraba prácticamente aislado, viéndolo desde el punto de vista de un ejército en operaciones moderno, sus líneas de comunicación con la retaguardia se encontraban en estado crítico, ya que toda tropa que se desplace por la zona de la Quebrada de Humahuaca, debe hacerlo en situación de combate, con una dotación no menor a 200 hombres, entre infantería y caballería.
Como los hombres que componen las unidades del ejército invasor, no eran habitantes de la región, sino que provenían del Perú, la lejanía de sus hogares y el rechazo por parte de los habitantes hacia el ocupante, los tenía en una constante tensión, esto los hacía proclives a un constante temor a los ataques relámpagos de los paisanos montados o al tiroteo intempestivo, los cuales a su criterio y adiestramiento no actuaban de acuerdo a las norma de la guerra de la época.
Sardina, junto con las municiones y sueldos, trae en la correspondencia la orden del Virrey del Perú que debe continuar hacia Salta.
En cumplimiento de las directivas recibidas, el 13 de abril el jefe realista inicia su marcha rumbo a Salta con una tropa constituida por batallones que totalizaron alrededor de 2500 hombres.
Apolinario Saravia, quien estaba a cargo de la defensa de la región, da comienzo con sus milicias a una sistemática acción de hostigamiento durante todo el día hasta el arribo de la columna a La Cabaña, a 27 kilómetros al SO al caer la tarde.
Al reiniciar la marcha los godos al día siguiente, le dan a los patriotas otra ventaja táctica al utilizar el cauce del Rio de los Sauces, lo que les permite a los atacantes tener buenos lugares para atacar y ocultarse, pero pesar de estos contratiempos pueden arribar a La Caldera.
Al reiniciar la marcha el día 15, las partidas de gauchos se dedican a atacar a la retaguardia con el objetivo de desorganizar la columna al tener la tropa que en algunos casos retirarse a paso vivo pero esto no impide a los españoles alcanzar al mediodía el campo de Castañares.
El campo, se encontraba ocupado por los patriotas, quienes habían logrado reunir a más de 1500 hombres de todas las partidas guerrilleras de la región y que junto a 1200 hombres que fueron enviados por Gemes, constituían una fuerza importante. Este escenario le dio la impresión al jefe realista que el jefe patriota buscaba defender el camino a Salta mediante un combate formal y frontal, por lo que ordenó el despliegue de la infantería con la artillería al centro y la caballería en las alas.
Al iniciarse la acción con los disparos de los cañones, y la carga por la derecha de la caballería, las tropas patriotas abandonan el campo, produciéndose solo algunas escaramuzas en los flancos y la retaguardia, luchando solamente en los límites de la ciudad a medida que ingresaban las tropas realistas, finalmente La Serna es dueño de la ciudad de Salta el 15 de abril, habiendo tenido alrededor de 400 bajas entre muertos y heridos en tres días de marcha".
Carlos Tasca, especial para El Tribuno de Jujuy.