No fue un gol más en la estadística de Bou porque le sirvió para cortar una racha de cinco partidos sin marcar (tres por el torneo local y dos por la Copa Libertadores) y además porque ocurrió en la semana en la que fue padre de una niña, a quien le dedicó la conversión.
El primer tanto llegó a los 8 minutos tras una gran combinación con Marcos Acuña, el mejor del primer tiempo, aunque en posición de offside del delantero. El segundo fue a los 35 luego de un tiro libre ejecutado por el propio Acuña que dio en el palo y en el rebote el "Príncipe" se chocó la pelota literalmente y el destino fue la red.