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Amores equivocados: cómo enamorarse y no sufrir en el intento

Martes, 04 de junio de 2013 00:45

Buenos Aires (NA) -- El amor puede ser algo diferente, después de todo, amar es sentirse a gusto con la persona que se eligió y compartir la vida. En todas las relaciones habrá un momento en el que aparezcan desacuerdos, el tema es cómo aceptamos las diferencias. 

En muchas ocasiones, la mayoría de las personas comienzan su vida afectiva enamorándose del amor, de la ilusión de tener un amor, de la idealización de una persona, que muchas veces poco tiene que ver con la realidad.

Cuando entablan una relación de pareja les cuesta ver a esa persona como realmente es, y sólo ven lo que desean ver. Las idealizaciones, muchas veces nos conducen al dolor.

Si bien es cierto que al comienzo de una relación, la idealización está presente, después de un tiempo es necesario ver la realidad. Tanto desde la música o la literatura e incluso desde la televisión, se refuerza un estilo de amor romántico al que muchos pretenden acceder.

Pero en la vida real sostener ese tipo de vínculo es muy difícil y, en algunas oportunidades, hasta engañoso. Pasar de la etapa de enamoramiento al amor real y sostenerlo en el tiempo, tal vez sea lo más difícil, pero sin dudas es lo más sano.

Etapa de idealización

En la etapa de idealización, el otro se convierte en un ser casi perfecto, una pareja en la que la frase tantas veces repetida "tal para cual" parece ser el titular, las sensaciones de amor eterno tiñen la realidad y la esperanza de sentirse siempre comprendido y hasta completos, son el pan de esos días. Incluso, desde la biología del amor existen hormonas que colaboran con estas sensaciones.

Lo que sucede es que nosotros queremos mantener ese tipo de éxtasis y ahí es donde empezamos a complicar la situación.

Después de un tiempo, esas sensaciones deben dar paso al amor real. Es decir, ver en el otro los defectos y virtudes de esa persona, ahora real.

Comenzaron a ver al otro como es y no como nosotros queremos que sea. Permitirle que se muestre y, a su vez, mostrarnos sin disfraces, aunque muchas veces nos empecinamos en que esa persona sea quien nos acompañe cueste lo que cueste.

Y es ahí donde empieza a tallar el dolor. A veces logramos terminar las relaciones a tiempo, pero volvemos a aventurarnos en nuevos amores, sin embargo, la historia se repite y es así que vuelven a aparecer siempre los amores equivocados.

Quitándonos la venda de los ojos, podemos ver que en definitiva, actuamos siempre bajo un mismo patrón de
comportamiento. Entonces, elegimos amores equivocados o nosotros equivocamos la manera en la que encaramos el amor. 

Por un lado, podríamos pensar que si bien los amores nunca son  equivocados, son experiencias que tenemos que transitar para  lograr un aprendizaje.

Por otro lado, también podemos ver que son situaciones u oportunidades para conocernos mejor a nosotros mismos y lograr una mirada introspectiva que nos ayude a entender las consecuencias de nuestros actos; y desde allí, relacionarnos con el amor desde otro lugar, ya sin patrones repetidos.

Siempre, en todas las relaciones, habrá un momento en el que  aparezcan los desacuerdos, el punto es cómo aceptamos las diferencias.

Para algunos especialistas el amor es un arte y, como tal, una acción voluntaria que implica un ejercicio que se impulsa desde el individuo, y que también se aprende.

Así, se entiende al amor como acción que requiere esfuerzo, conocimiento y sabiduría. Entender al amor como una especie de carencia personal que necesita ser cubierta por otro, lleva a quedar atrapado en el enamoramiento que antes se hacía mención, así fracasan relaciones causando mucho dolor.

Tal vez el amor, sea otra instancia de aprendizaje en nuestras vidas, más que un fin en sí mismo. De ser así deberíamos preocuparnos, más que a encontrar a esa persona especial, a aprender a amar.

 

Muchas personas idealizan un amor y se decepcionan con la realidad

La mayoría de las personas comienzan su vida afectiva enamorándose del amor, de la ilusión de tener un amor, de la idealización de una persona, que muchas veces poco tiene que ver con la realidad y, con el paso del tiempo, llega el momento del dolor y la desilusión.

Tanto desde la música, la literatura e incluso desde la televisión, se refuerza un estilo de amor romántico que en la vida real es muy difícil de mantener en el tiempo e incluso hasta es engañoso.

Para algunos especialistas el amor es un arte y, como tal, una acción voluntaria que implica un ejercicio que se impulsa desde el individuo, y que también se aprende.Tal vez el amor, sea otra instancia de aprendizaje en nuestras vidas, más que un fin en sí mismo. De ser así deberíamos preocuparnos por aprender a amar.

 

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