DANIEL ECHAZU
Gimnasia se agranda en casa y es saludable. Puede jugar bien, regular y hasta por momentos mal, pero se siente cómodo y gana. Y cuando los resultados acompañan, corregir errores se hace mucho más fácil.
Ayer, por la octava fecha de la Primera Nacional, el equipo de Hernán Pellerano venció en el estadio "23 de Agosto" a Patronato por dos a cero. De esta manera, logró su cuarto grito consecutivo en casa y se mantuvo en lo más alto de la tabla de la Zona B, ahora sumando 15 puntos. Comparte la cima con Tristán Suárez, que también ganó, pero cuenta con una mejor diferencia de goles que los jujeños.
En realidad, el "lobo" luchó bastante para quedarse con la victoria ante un rival que no se resignó a su suerte, de saberse en zona de descenso y con la continuidad de su técnico, Rubén Forestello, pendiendo de un hilo delgado. Con la derrota consumada, "Yagui" reconoció que debe pensar qué hará en el futuro inmediato.
Como siempre en casa, los "albicelestes" salieron con todo a buscar el triunfo. A pura presión se adueñaron de la pelota y los espacios, no dejando reaccionar a la visita. Entonces, no sorprendió cuando después de una fenomenal atajada de Alan Sosa, exlobo, en la acción siguiente, Cosaro ingresara por el medio del área chica y clavara de cabeza el uno a cero. Patronato sintió el golpe. Meritello salvó sobre la línea y evitando el dos a cero que hubiese sido lapidario. Por tal motivo, adelantó líneas e intentó llevar peligro a la valla de Álvarez. Equiparó el trámite y tuvo un par de chances netas para igualar, pero el "1" local y la inoperancia de Attis para definir de cabeza en el área llevaron a que el marcador no se moviera.
En el complemento, el "patrón" continuó buscando la paridad, pero sin ideas. Attis, otra vez, falló de forma increíble y pareció ser un vaticinio. Forestello movió el banco, puso volantes ofensivos y delanteros, pero no le dio réditos. Gimnasia se defendió con uñas y dientes, por momentos con línea de cinco, con el fin que los minutos pasaran. Y en la última jugada del partido, el incansable Hugo Soria encaró, bien el arco y sacó un zapatazo que fue a parar al ángulo.
Golazo y fiesta otra vez en casa, aunque la consigna siga siendo mejorar.